jueves, 19 de junio de 2008

CON TETAS, PERO SIN PARAISO





Leo estos días "Sin tetas no hay paraíso" de Gustavo Bolivar Moreno. No es un libro que pasará a la historia, pero es un culebrón que engancha y no es una estupidez tan grande como la serie de Telecinco con sus Duques y demás banalidades de bisuteria. Yo la serie sólo la ví un día de refilón que vino mi hermana a casa. A mi me pareció una bazofia de colorines que hacía apología de la tontería y la frivolidad.

El libro no está mal y describe con precisión y de manera sordida la actualidad social colombiana:
Catalina, la protagonista, asocia la prosperidad de su barrio con el tamaño de las tetas. Por eso se propone, como única meta en su vida conseguir a cualquier precio el dinero para implantarse un par de tetas de silicona. Al contrario de lo que ella cree sus prótesis no se convertirán en el cielo de su felicidad sino en su tragedia personal y su infierno. Es una dramática historia sobre el daño moral y cultural que han hecho los narcos a toda una generación de niñas y jóvenes a las que una vida con apariencia fácil acaba cobrándolas un precio muy alto.

Leo el libro con tristeza. Nuestra actualidad social valora la belleza por encima de todas las cosas. Si alguien es guapo, no necesita ningún adjetivo más. Estar a la última moda y lucir un aspecto físico envidiable se han convertido, hoy en día, para muchos, en el pasaporte para alcanzar la felicidad. Belleza y felicidad se convierten, así, en un binomio potenciado desde la televisión y las revistas de moda, dedicadas a vender ilusiones, proponiendo un estereotipo corporal al que todos aspiran. Pero, ¿eso es así? . No sé, al pensarlo siento un gran agujero en el estómago, aunque sería una cínica si no digo que no quiero engordar, que no quiero envejecer y que me importa un pito la estética. Pues no, tampoco es eso.
En el libro de Gabriela Acher"La Guerra de los sexos esta por acabar...con todos" se leen estas idioteces... a esta imbécil que seguro que es miembra hasta la publican!!!!!
"Ser linda ya no pasa por tener una cara y un cuerpo más o menos agraciados, sino que se ha transformado en algo mucho más exigente;
ser una presa más apetecible en el supermercado de la carne....Las mujeres ya hicimos nuestra revolución que desterró para siempre la dependencia con el macho.Ahora nadie nos obliga a nada.Somos dueñas de nuestras propias decisiones y nuestro propio cuerpo.....Nosotras solitas cambiamos la aspiradora por la lipoaspiración, la costura por la cirugia, el horno por la lampara solar, la limpieza de pisos por la limpieza de cutis y la casa por el servicio militar.Porque - lo admitamos o no- estar en línea es el servicio militar femenino....Pero el cuerpo hay que cuidarlo, porque es el símbolo de nuestra revolución sexual y exhibirlo es una demostración de que las mujeres ya no consideramos el sexo como un pecado.Ahora el pecado es comer. ¡Si engullir un chocolate nos da más culpa que tener un amante!.....

No quiero hacer un discurso feminista, no hay cosa que más me horrorice, además creo que la perfección estética en la actualidad se exige tanto a hombre como a mujeres. Ni tampoco quiero llegar a "el tamaño sí que importa" aplicable tanto a miembros como a miembras. Lo cierto es que odio las tetas operadas y que me producen repulsión como todas las cosas que descubro falsas.
A veces también puedes encontrar belleza en la imperfección y la autenticidad y sobre todo en las cabezas y las ideas que por suerte si no son grandes, no se pueden rellenar ni con colágeno ni silicona.