lunes, 16 de junio de 2008

DESEAR


La actitud que tenemos ante nosotros, ante los demás y ante lo que sucede en el mundo es una parte importante de la realidad. Porque lo que esperamos, lo que soñamos y lo que deseamos está en la raíz misma de lo que vamos a ser y a conseguir. Una postura desesperanzada es el mejor aval de la derrota. Una visión pesimista de la realidad es la parte oscura de la misma. Por contra, una actitud optimista hace que nos veamos mejor, que nos sintamos más felices y que alcancemos más fácilmente aquello que pretendemos.

Álvaro Cunqueiro cuenta en su libro ‘Tesoros y otras magias’ la siguiente historia:

“Esta es la historia de un hombre, que sabía que había un tesoro en un lugar llamado Penabranca y no encontrando el sitio, compró una fanega de monte y en la escritura le puso Penabranca, y le pedía a todos que le llamasen Penabranca al lugar y, pasados algunos años y cuando ya lo de Penabranca estaba en todos y nadie le llamaba de otra forma, fue allí y encontró un tesoro. El tesoro de Penabranca que él sabía que había en Penabranca”.



Es así, aunque parezca mentira. El tesoro está allí donde soñamos que está. Allí donde queremos que esté. El argumento se hace creíble cuando lo invertimos. Si en un lugar hay un tesoro y no creemos que esté allí, no lo buscaremos y no lo encontraremos. Es como si no estuviera. Mi tesoro diario son todas mis amigas. !Qué grandes!



Ayer vi a mi amiga Raquel, que es mi amiga de más tiempo y con la que más veces me he peleado. Ella también conmigo, !Mujeres! que diría Pedro Guerra "hay cosas que hay que aguantar toda la vida". Recuerdo que cuando éramos niñas ella siempre decía que tendría un novio que se llamaría Diego, que tomaría té en cuencos de arroz y que tocaría el piano encima de su tripa. Efectivamente, así ha sido. Cada vez que ayer salía el nombre Diego de sus labios, yo pensaba en la magia.



Algo parecido me pasó a mi de pequeña, me empeñé tanto tanto en tener una hermana, que al final lo conseguí, cuando mi madre se quedó embarazada, yo proclamé a los cuatro vientos que ya venía mi hermana. Sólo se podía llamar Cristina porque todas las niñas que conocía que se llamaban así eran bien guapas. Cristina existe y efectivamente es muy guapa y más lista todavía!



El viernes Carmen se quedó a dormir en casa. Mientras nos comíamos un sandwich de madrugada me decía lo bien que se sentía y lo contenta que estaba. Ayer me llamó para decirme que había ganado un premio con uno de sus cuadros. !Qué grande!. El viernes nos vamos a recoger el premio a Denia y también a hacer de canaperas...pero en fino.

Esta es su web

http://www.carmenmontero.com/



Anoche cuando me acosté focalicé todas mis ganas. ¿Y tú qué deseas?

LA ILUSTRACIÓN DE HOY ES DE LA PREMIADA PINTORA CARMEN MONTERO