miércoles, 4 de junio de 2008

YO TUVE...




A veces no sabes como empezar las cosas, también es difícil terminarlas. Si fuera Karen Blixen la protagonista de Memorias de África, tendría una frase perfecta para empezar este comentario: "Yo tenía una casa en África", pero obviamente no lo soy y sólo puedo decir:" Yo tuve un fotolog antes de este lugar". Viene al caso porque en aquellos días algo especial se creó, una complicidad fuera de pantallas, dónde conocí a gente verdaderamente interesante que me hizo soñar en grande y ampliar mis sensaciones y sentimientos con sus historias. Siempre amables y superlativos con sus comentarios, en ocasiones me hicieron grande entre palabras. Desde aquí mi agradecimiento a todos ellos.


Soy de la opinión de que todo en esta vida cansa, y una retirada a tiempo es siempre una victoria. Me fuí por la puerta de atrás guardándome una frase especial para cada uno de ellos.


Para crearte una página en internet no se necesitan muchas cosas, pero pienso que una es absolutamente necesaria, tener un ego particular, ser un poco yo-yo y querer compartir la teoría del egocentrismo con aquel que te quiera escuchar. Luego está aquello de la intimidad, en la que se cae sin querer o con toda la alevosía que te dé la gana. Hay veces que lees para buscar intimidades y otras para evitar las mismas. Un mundo complejo y sorprendente del que se puede sacar todo lo que te dé la gana.


Volví a internet con la intención de recuperar las ganas de contar. En este tiempo mío de reinvención me he propuesto actualizar todos los días. Pido disculpas porque muchas veces estas palabras estarán vacías, otras encontrarán mis sentimientos heridos de exhibicionismo y otras simplemente sólo serán las tonterías que se me ocurran.


El caso es que he tenido una sorpresa que no me esperaba y es encontrarme de nuevo con aquella gente conocida que me gustaba de veras. Una sensación parecida a la que sientes cuando de repente te encuentras a alguien en un bar, y no le tienes que preguntar la manida y estúpida frase "Que tal" porque ya había un código sin palabras que decía mucho más y que es mucho más obvio y tan cómodo como estar en zapatillas de estar por casa.


Por otro lado te visitan personas que te gustaban de veras, a las que nunca hubieras escrito por cierto pudor. Gracias Quique gonzález, Gracias Beta!


Pues en zapatillas de estar por casa, cómodamente quiero agradecer las visitas y el cariño de todos los que han venido a verme y me vuelven a dar ganas.
Un beso a todos de mi parte y de todos mis ombligos.