martes, 9 de septiembre de 2008

HUELGA DE TI EN PROEMENOS

ILUSTRACIÓN : CARMEN MONTERO


Tres puntos. Interrogación. Como iba diciendo, no dije nada. A veces, a ratos, a partes iguales, supongo, casi. Vuelta atrás, no pienso, punto y seguido. No lo llegué a intentar, no recuerdo, exclamación, ni siquiera de noche, un día tras otro, exclamación.
Un frenazo. Me bajo ¿A dónde vas? Dóndes y ocasos. Qué de ninguna manera, repito, no se parece a lo que imaginas. Sigue con tu vida. Puntos suspensivos. Estoy cansada, como para cerrar los ojos. ¿Cuántos días? Todos tus recuerdos.
Dejo de pensar, no queda tiempo, imagino, muero, descubierta sin ti. Sí estuviera tan cansada como para borrarme en ti, y dormir, sin soñar, que ya no cuento en ninguna de tus caricias. ¿Cuántas semanas? Todos nuestros momentos. No me queda tiempo. Paréntesis. El tiempo, un defecto de la memoria, punto y seguido. Los recuerdos, unos ojos y tu tacto. Paréntesis.
Si no estuvieran tan gastados tus besos y mentiras, guión no perdería tantos segundos de sueños valiosos.
Y pensar las cosas al revés, para que se me note mucho el sentimiento. Paréntesis. Sentimentalismo, que queda vulnerable y tonto. Paréntesis. Ya no quiero, hombres huecos y besos vacíos. Ya no pierdo más en esto. El tiempo, mi tiempo.
Las percepciones no son sino puntos de vista. Punto y coma, coordenadas de mapas equivocados, guión, nunca entendí tu caligrafía, guión, siempre anduve perdida en ti. Punto y aparte
Una tonta. Exclamación. Yo Exclamación. Te cambio por setenta y cuatro manzanas y un deseo. Punto. Mi pecado. Mayúsculas. Yo, una egoísta. Paréntesis, el que no sea egoísta que tire la primera manzana. Paréntesis.
Tres puntos: te echo de menos. Dos puntos: escuece. Punto final: sintigo