viernes, 10 de octubre de 2008

ILUSIÓN





A mediados de diciembre justo a punto de cumplir seis años, Lupita cogió la gripe. La fiebre le había trastocado los horarios de sueño. Una noche sin querer escuchó lo que sus padres hablaban.


- Este año quizá le debieramos comprar algo más.


- ¿ Piensas que por que los reyes le traigan juguetes no sufrirá por nuestra separación?


- No sé...


Lupita no dijo ni una palabra a la mañana siguiente cuando su padre le trajo el desayuno a la cama, ni cuando su madre le apremió para que pasara a ducharse al baño. De manera expectante contaba los días para ponerse buena y regresar al colegio.


El día llego. A la hora del recreo insistió en llevar a un escondite a María y Daniela porque tenía algo muy importante que contarles. Un secreto bien bien grande.


- Lo que os voy a decir no se lo podéis contar a nadie.

- ¿A ver, qué es?

- Es que es algo muy gordo, pero creo que si os lo digo será mejor.

- Venga, suelta.

- Chicas, los reyes magos son mis padres, así que pedidme lo que queráis.