viernes, 3 de octubre de 2008

LAS MUJERES DE NUEVE OMBLIGOS NO PLAGIAMOS



En aquella fiesta, el pianista psiquiatra comenzó cumplimentando casillas y expectativas. En la perfección está la mentira. En la tontería, la vanidad. Rellene el cuestionario y aparecerá el hombre perfecto, decía su eslogan de hombre sin cuello.



Había escrito un libro. Lo quiero leer - le dije. Puso cientos de excusas para no enviármelo, entre ellas, que quizás yo podría copiarle. Conté doce EFECTIVAMENTE en su conversación. Raid Controler para cucarachas estúpidas con pretensiones




Aún sin muelas, tengo más de cuatro juicios. La conversación que mantengo conmigo misma es mucho más interesante.

Pianista, psiquiatra, patán pasó a la historia. Ni siquiera le expliqué de manera rabiosa que mi ego de nueve puertas es tan inmenso que nunca se permitirá el lujo de copiar algo que no saque directamente de la chistera de mi ombligo.