martes, 7 de octubre de 2008

VISUALIZACIÓN

Últimamente varios amigos me han hablado de lo mismo:
LA VISUALIZACIÓN
Visualización es la generación de una imagen mental o una imagen real de algo abstracto o invisible. Hay varias formas de visualización:
La
visualización científica se dedica a la transformación de datos científicos pero abstractos en imágenes. Ejemplos son el dibujo de diagramas para visualizar funciones matemáticas o gráficos 3D para visualizar el interior de un hombre.
La
visualización creativa es una técnica psicológica para alcanzar una condición emocional deseada a través de imaginar una imagen concreta. Por ejemplo, algunos deportistas se estimulan imaginando la ejecución perfecta de sus movimientos, y empleados estresados se relajan imaginando una escena tranquilizadora.
Dostál, J.
Education technology and senses in learning (Učební pomůcky a zásada názornosti).
De los escritores actuales me gustaría conocer a Andrés Barba. Me gustó mucho La hermana de Katia. He intentado leer algo más que no me ha gustado y me parece absolutamente precioso (término exacto atribuible a su físico). Una vez me lo encontré en San Bernardo. Le vi la cara de pasada y casi una calle después me dí cuenta de quien era. Cambié de manera veloz el sentido de mis tacones y fui corriendo detrás de él. Cuando llegué estaba como un tomate, me puse a su lado y le tiré de la manga: Me encantó La Hermana de Katia- dije. Ah gracias- contestó. ¿Quién eres? Sólo me salió decirle: yo no soy nadie y me di la vuelta y me fui. Pero luego le volví a ver o a visualizar...
Mi amigo Edu Vilas nos había invitado a la presentación de una editorial nueva en un sitio bonito. Iba en el coche con Carmen y con Ani y les dije muy seria. Pues a mí a quién me gustaría encontrarme es a Andrés Barba. En aquella presentación me di cuenta que letraheridos incluidos, los españoles perdemos los papeles en busca del canapé, y que si regalaran chinchetas daría igual. Todos nos llenaríamos los bolsillos de ellas... pero lo genial fue que cuando estábamos luchando por pedir una cerveza, en tercera fila, delante de la barra y justo detrás de mí, me encontré al mismísimo Andres Barba. Le volví a tirar de la manga y le dije muy seria: la única persona que quería encontrarme esta tarde. Le pareció mucho más importante conseguir su cerveza que charlar conmigo, pero a mí aquello me pareció una situación bien mágica. Cuando nos íbamos, él estaba al lado de la puerta y me llamó. ¿Escribes? me preguntó y me abofeteó la vergüenza tonta y no sé qué estupidez se quedó colgada entre él y mi abrigo rojo. En Fin y fin.
Uno de los últimos trabajos de Truman Capote fue «Plegarias atendidas», en cuyo epígrafe dice: «Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas»». La cita no es de Capote sino de santa Teresa, y el autor lo deja claro en la entrevista que se hizo a sí mismo en 1972, en su Autorretrato, donde escribe: «Antes de comenzar «A sangre fría», de hecho poco después de acabar «Desayuno en Tiffany´s», en 1957, comencé a preparar las notas y la estructura de una ambiciosa novela a la que puse por título -y hasta el día de hoy no se lo he cambiado- «Plegarias atendidas», que procede de una frase de santa Teresa: «Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas»».
A mi la frase me la dijo por primera vez mi amigo Juan Potau, le encontré una tarde en la Plaza de Los Carros. Yo le intenté explicar lo feliz que era porque había conocido a alguien que me gustaba mucho. Él me miró y me dijo que me invitaba a cenar, que había adelgazado y que tenía aspecto de muy cansada. Mi amigo Juan me dice que soy como las mujeres de Sthendal. Aquél día me dejó la frase colgada de una ilusión que nunca fue acertada. Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas.
El viernes por ejemplo, me volví a acordar de aquella frase y sonreí en silencio. !Que gran verdad amigo Potau!. Ya no tengo la misma plegaria y a partir de ahora me las voy a pensar un poco más mientras pongo en cuarentena todas las posibles visualizaciones que se me ocurran. De momento para alimentar mi alma de ferianta me dedico una canción,
y vuelvo a visualizarme en los carnavales que dan calor a las risas del invierno que se aproxima.