viernes, 14 de noviembre de 2008

ELEANOR RIGBY


ELEANOR RIGBY
Dicen que elegir es morir. Yo siempre he sido más de los Beatles que de los Rolling. Mi beatle preferido fue Paul (aunque con la edad está más que abducido) y mi canción Eleanor Rigby.
Hace unos meses lei esto en el blog de Diana Aller (uno de mis preferidos):

Angela Lansbury nace en 1925, en una familia pija de Londres. Su abuelo había sido candidato a Primer Ministro Laborista (Georgy Lansbury) y su vida transcurría tranquila en la Inglaterra del siglo XX. Angela era una joven extremadamente inteligente y emprendedora, lo que le llevó a probar las mieles de la lujuria a edad bien temprana. En la Europa de entreguerras no se comercializaban métodos anticonceptivos, con lo que la joven Angela quedó embarazada de un muchacho del que poco se sabe.Sin saber de su estado, Angela se ve obligada a viajar a EEUU al estallar la guerra en 1941. Y es allí donde se da cuenta de su condición, con lo que regresa a Reino Unido para dar a su hijo en adopción. Para que sea imposible que nadie sepa de esta historia, se gestiona todo mediante un hospital de Liverpool, donde una enfermera se ocupa personalmente de tramitar el papeleo. Y esa enfermera se encariña de tal forma con el bebé, que termina quedándoselo.Llama a su hijo Paul, y por supuesto le da el apellido de su marido: McCartney. El niño no tarda en dar muestras de su pasión artística, heredada de su madre biológica que comienza enseguida a ser conocida en Hollywood. No olvidemos que la sra. Lansbury es avezada e inteligente y aprende a moverse y a promocionarse allá donde va, amen de ser una excelente actriz (Ya en el 44 estuvo nominada a un Oscar). En el 45 se casa por primera vez, aunque su matrimonio dura sólo 12 meses y el el 49 con el que parece que es el gran amor de su vida, el productor Peter Shaw. Mientras tanto el joven Paul se va formando musicalmente. En cuanto los Beatles se convierten en un fenómeno mediático de dimensiones estratosféricas, Angela Lansbury comienza a barruntarse que su pequeño es uno de los integrantes de aquel conjunto.…Hasta hoy, la también conocida como Jessica Fletcher a la que –sin intención- auguro una cercana muerte, triunfó (y se forró) con “Se ha escrito un Crimen” y ha seguido trabajando hasta hace unos 5 años, sobretodo en telefilmes.Y la historia de Paul (tal vez ajeno aun a su verdadero acerbo genético) tampoco resulta desconocida a nadie. Dicen que ahora está con René Zelgüewer (no sé cómo se escribe), después de haber pagado a 120 euros la hora de matrimonio con una coja que le sacó un dineral al divorciarse. Musicalmente a mí me parece un compositor muy talentoso; tanto como su madre en la interpretación.

La historia me encantó.


En la mítica canción “Eleanor Rugby”, Paul McCartney retrataba la estéril soledad de una solterona que parece vivir al servicio de un sacerdote, el padre McKenzie.Durante más de 40 años, Paul mantuvo que se trataba de un personaje de ficción. Pero sabía más de lo que contaba. Afirmaba que viviendo en Londres, pensó en una historia dramática tipo Annabel Lee, la creación de Edgar Allan Poe. La primera protagonista se llamaba Daisy Hawkins, pero se inventó el nombre final a partir de la actriz Eleanor Bron (que participó en Help!) y la licorería Rigby de Bristol. En los años 70, su génesis fue otro motivo de disputa entre McCartney y John Lennon: el músico asesinado llegó a declararse autor del "setenta por ciento de la letra". Los que estaban a su alrededor en 1966 recuerdan Eleanor Rigby esencialmente como obra de Paul, aunque cabe la posibilidad de que el irreverente Lennon intentara dejar su marca: especularon con sugerir una relación clandestina entre Eleanor y el padre McKenzie.





Ah, mira a toda la gente solitaria. Ah, mira toda la gente solitaria.Eleanor Rigby recoge el arroz de la iglesia donde ha tenido lugar una boda. Vive en un sueño espera tras la ventana con una expresión que guarda en un jarrón junto a la puerta¿Para quién es?
Toda la gente solitaria ¿De dónde viene? Toda la gente solitaria ¿A dónde pertenece?
El padre Mc Kenzie escribe las palabras de un sermón que nadie va a escuchar. Nadie se acerca mírenlo trabajando, remendando sus medias de noche cuando no hay nadie ¿De qué se preocupa?Eleanor Rigby murió en la iglesiay fue enterrada junto con su nombre. Nadie asistió. El padre Mc Kenzie sacude la tierra de sus manos mientras se aleja de la tumba. Nadie fue bendecido.

Pero hay otra anécdota en torno a la misteriosa chica que parece indicar que algo de real hay en ella. En los años 80 fue descubierta la lápida de una Eleanor Rigby (1895-1939) en el cementerio de San Pedro en la Iglesia de Woolton (Liverpool), cerca del lugar en el que Lennon y McCartney se conocieron. "El cementerio de la iglesia de San Pedro era un lugar que John y yo frecuentabamos regularmente, es posible que haya visto la tumba con el nombre y quizas inconscientemente lo haya recordado o relacionado; quizás mi memoria se clavó particularmente en ese recuerdo, o en el nombre, Eleanor.




Ayer encontré otra noticia en el periódico. Annie Mawson dirige una organización caritativa para ayudar por medio de la música a niños con dificultades de aprendizaje. Asegura que recibió un documento tras haber escrito al músico para contarle cómo había ayudado a un niño autista a interpretar al piano su canción "Yellow Submarine":"Escribí a Paul McCartney en 1990 para decirle que trabajaba en una escuela especial, en Cumbria (noroeste). Uno de los alumnos era autista y estaba obsesionado con los Beatles. Le conté que me había ganado su confianza y logrado que interpretara al piano 'Yellow Submarine'". Según ella, nueve meses más tarde recibió un sobre marrón con un logotipo que indicaba que venía de la oficina de McCartney. En el sobre venía el "hermoso" documento con el registro de Eleanor Rigby. El ex beatle ofreció una hoja extraída de un registro de 1911 del Ayuntamiento de Liverpool. Allí está la firma de Eleanor Rigby, de 16 años, empleada en los fregaderos del City Hospital. El 27 de noviembre, el documento sale a la venta. Se subastará próximamente en la galería Idea Generation de Londres - que lo estima en unos 769.000 dólares (600.000 euros).
Y me pareció muy curioso porque el día anterior mientras desayunaba me había fijado en una de las limpiadoras del bar, que iba en chanclas y tenía unos juanetes más grandes que mis ojos. Y había pensado en Eleanor, y me había puesto triste, por la canción y por la señora de los juanetes, que miraba sus pies y el suelo mientras limpiaba y sostenía un gesto bien serio.
Y a todo esto no sé qué pensará Angela Langsbury, porque Paul en la actualidad parece que piensa bastante poco.