jueves, 6 de noviembre de 2008

MIS MUJERES PREFERIDAS II- HEDY LAMARR


La primera anécdota frívola que me viene a la memoria al hablar de Hedy Lamarr es que fue la primera actriz que apareció desnuda en el cine. Se casó seis veces y fue una de las divas más bellas de los años dorados de Hollywood: puro glamour. Ya poniéndome más seria también puedo contar que fue productora de veinte largometrajes y protagonizó treinta y ocho. Fue la Dalila más fantástica de la historia del cine.
Se permitió el lujo de rechazar dos papeles memorables: dijo no a “Gaslight” de Cukor y al personaje de Ilsa Lund (que luego interpretó Ingrid Bergman) en la película “Casablanca”. Hasta ahí la versión oficial y en blanco y negro.

Lo que muchos no saben, es que antes de pisar Hollywood, en su Austria natal, Hedy Lamarr fue ingeniera, lesbiana por interés, cleptómana, y espía para los aliados. Sus padres la casaron con un rígido nazi llamado Fritz Mandl, que la tenía encerrada en una habitación bajo la custodia de una asistenta con quien Hedy, mantuvo un romance clandestino, tan de conveniencia como su matrimonio. Aprovechó esos cuatro años de reclusión para estudiar telecomunicaciones, además sonsacaba, mientras tanto, información a los ingenieros nazis en las fiestas de su marido. En 1937, drogó a su asistenta, saltó por la ventana y huyó a Los Angeles.

Allí conoció a Louis B. Mayer, se convirtió en actriz de fama mundial y cedió los datos sobre la tecnología alemana al gobierno estadounidense. Es ella la que desarrolló la “conmutación por frecuencias”, que no puedo explicar porque no sé lo que es, pero si puedo decir que es la base actual del WIFI y la telefonía 3G.

Hedy Lamarr dijo que cualquier chica podía ser glamorosa. Sólo tenía que quedarse quieta y poner cara de estúpida. ¿Quién no ha puesto alguna vez cara de idiota?

La tecnología WIFI es maravillosa, me permite tener Internet gratis gracias a mi vecino, pero es una de mis mujeres preferidas por otras cosas. Cuando tu existencia es un infierno y decides saltar por la ventana para cambiar de vida, el mejor invento eres tú.