lunes, 29 de diciembre de 2008

LA NIÑA CLAVEL IV



Otro domingo volvió para romper a la Niña Clavel. Para olvidarse de él, apagó la luz de su cuerpo y escondió unas cuantas lágrimas azules bajo la almohada. Entre las sábanas clavó una bandera descolorida y polvorienta que decía: se alquilan sentimientos que ya no son necesarios.

Al día siguiente la Niña:

- Se bebió cuatro copas de vino blanco con pajita.
-Fue a los chinos y compró pegatinas para las leyendas de su nueva vida.
- Escurrió algunos razonamientos morales.
-Tuvo miedo antes de que llegara la noche.
-Volvió a descubrir que lo que se entierra vivo no duerme bien.
-Se le olvidaron los por qués.
- Sacudió el polvo de todos sus idealismos y se sintió un poco mejor...


Al meterse de nuevo entre sus pesares supo que no hay ningún anclaje serio en estos días en los que prima la satisfacción inmediata y dónde sólo sobrevive quién tiene capacidad de improvisación.





miércoles, 24 de diciembre de 2008


Pasarán los años y olvidaremos todo, y lo que hemos vivido nos parecerá un sueño y será un tiempo real del que no convendrá acordarse
JUAN EDUARDO ZUÑIGA

martes, 23 de diciembre de 2008

VAGAMUNDO DE CLASE ALTA: TOM WAITS




¿Cuál es tu idea de la felicidad total?TW: La felicidad nunca es total
¿Cuál es tu mayor miedo?TW: Ser enterrado vivo
¿Con qué figura histórica te identificas más?TW: Cantinflas
¿Cuál es tu viaje (Journey) favoritoTW: No tengo ninguno de sus discos
¿Cuál crees que es la virtud más sobrevalorada?TW: La honestidad
¿En qué ocasiones mientes?TW: ¿Quién necesita una ocasión?
¿Qué palabras o frases utilizas demasiado?TW: “Haz lo que digo y no habrá heridos”
¿Qué o quién es el mayor amor de tu vida?TW: Mi esposa, Kathleen
¿Cuándo y dónde fuiste más feliz?TW: En 1963, a la una de la madrugada, fregando platos un sábado por la noche en la cocina de Napoleone Pizza House, en el 619 de National Avenue, National City, California
¿Cuál es el talento que más te gusta poseer?TW: Ser capaz de reparar la camioneta
Si pudieras reencarnarte ¿cómo sería?TW: Como toro en Wyoming
¿Qué consideras el abismo de la miseria?TW: El piso que hay debajo de esto
¿Dónde te gustaría vivir?TW: En el Hotel Esmarelda de Storyville
¿Cuál es tu ocupación favorita?TW: Herrero, ventrílocuo, mago, jockey, maquinista de tren, médico de árboles y domador de leones
¿Cuál es tu característica más marcada?TW: Mi capacidad para discutir, en profundidad, un libro que no he leído
¿Cuál es la cualidad que más aprecias en un hombre?TW: Generosidad, ironía, coraje, humor, locura, imaginación y fuerza para encajar un puñetazo
¿Cuál es la cualidad que más te gusta en una mujer?TW: Buenos huesos, dientes afilados, gran corazón, humor negro, magia en abundancia, mucha capacidad de perdón y que sea una buena compañera
¿Qué es lo que más valoras en tus amigos?TW: Cables de batería de coche y una cadena de arrastre
¿Cuáles son tus escritores favoritos?TW: Rod Serling, Breece D’J Pancake, Charles Bukowski, Woody Guthrie, Bill Hicks, Fellini, Frank Stanford, Willie Dixon, Bob Dylan, O. Henry
¿Cuál es tu héroe de ficción favorito?TW: Frankenstein. Y también Dumbo.
¿Cómo te gustaría morir?TW: No creo que eso vaya a gustarme nada

La gente es tan cobarde que parece buena
tan buena que parece romántica
tan romántica que parece mágica
pero eso es sólo bisutería barata

Publicado en Vanity Fair, noviembre de 2004

¿ADÓNDE VAMOS?

Me llega el desaliento cuando pienso que nunca podré aplacar todas las ganas que tengo. En todos estos años he aprendido y me han enseñado algunas cosas, pero todavía no me siento ni desechable, ni irreversible.

Oscilo; a veces el mundo se escapa de mí, otras soy la primera que abraza cualquier tipo de extravagancia de sus moradores

lunes, 22 de diciembre de 2008

LA NIÑA CLAVEL III

Ilustración: Marcos Ruiz(gracias golfo responsable)
La niña Clavel ya nunca se quejaba. Ni siquiera los domingos que eran los días imposibles para doblar tristezas y esquinas. Pasara lo que pasara, siempre podía venir algo peor. No obstante su inmoralidad no se terminaba de desarrollar.
Había conocido a muchos hombres mientras bebía y esperaba su turno para ser moderadamente feliz. Casi todos le contaban historia descatalogadas. Había un hombre guapointerminable que hablaba de sus romances con mujeres del montón. No quería a ninguna, pero todas le valían porque pertenecían a un montón que era el suyo. Eran historias bien feas de amores huecos, mujeres de segunda mano y bisuterias baratas. Intentaba hacer una muesca en los ojos de la niña, pero ella no se daba por aludida, porque sus frases desgastadas tan sólo le parecían atroces. Otro de los asiduos se quejaba de que todas sus amantes acababan enamorándose de él. Entonces él las dejaba porque sus labios se convertían en espacios mínimos que no quería compartir. El del final de la barra llamaba a todas las chicas por el mismo nombre, se había quedado atrapado en una historia sin fin y en innumerables botellas vacías. Mientras les escuchaba, repasaba la letra de la canción para no inventársela de nuevo, Clavel se acordaba de Faulkner y de aquella cita ¿ qué prefieres el dolor o nada? La nada era bastante acogedora.
Sólo escuchaba a Gregorio con ojos volados, era el camarero más viejo que había aparecido nunca en una historia y había visto llover más de lo que se podía soportar. Con el tiempo había surgido entre ellos un alfabeto de encuentros en el que la sinceridad no quedó relegada como virtud sobreestimada.
-¿Tú crees que la vida es justa?- preguntaba la niña Clavel
Él se atusaba su barba blanca y rota y la miraba de manera animal, mientras volvía a rellenar el vaso de bourbon y le decía sin contemplaciones:
- Mi pequeña, !la vida tan sólo es!

viernes, 19 de diciembre de 2008

MENTIRAS PIADOSAS

He soñado que decía:
Yo soy más fuerte que yo. ¿Me oíste cuerpo?
Me he levantado con dolor de mentira

jueves, 18 de diciembre de 2008

CUENTO MÍNIMO Y MENTIROSO


-¿Y qué quieres dijo el muchado?
-Quiero toda tu vida en una noche.
Ninguno tuvo nada que objetar y pasaron la noche en feliz coincidencia

miércoles, 17 de diciembre de 2008

EL PÁJARO QUE SE POSA

Mi amigo Felix me enseñó este artículo que se publicó el domingo en el País y me encantó:

Todorov, en su libro El jardín imperfecto, nos recuerda que los griegos distinguían dos tipos de amor: eros, o amor-pasión; y philia, o amor-alegría. En el primero, el amante quiere absorber al otro, hacerlo desaparecer en la novela de su propio yo; en el segundo, vivir en su proximidad, mantenerlo como un ser aparte. "Dios lo sabe, jamás he buscado en ti a nadie más que a ti mismo. Es únicamente a ti a quien deseaba, y no a lo que pertenecías ni a lo que representas", escribe Eloísa en una de sus cartas a Abelardo.
Sólo deseo lo que tengo. Así se resume el amor-alegría. Pero el amor-pasión quiere lo que no tiene
Al amar no sacrificamos nuestro ser, sino que lo realizamos.
Eros y Psique se encuentran en la noche, sin saber quiénes son, y se aman sin llegar a verse. Para volver a encontrarse, Eros le pone a Psique una condición: no pueden verse, ni preguntarse quiénes son; sus encuentros sólo pueden tener lugar en la oscuridad de su cueva. La muchacha acepta resignada, pero muy pronto comprueba lo difícil que es cumplir esa promesa, pues cuanto más ama a Eros más desea verlo (y en griego la palabra ver y la palabra idea tienen la misma raíz, como si el pensamiento fuera una forma de visión). Y una noche Psique esconde entre sus vestidos una lámpara. Espera a que su amante esté dormido y la enciende para contemplarle. Pero la llama calienta el aceite y, en un descuido, una gota cae sobre la piel de Eros que, al despertarse, la descubre mirándole. Implacable, la castiga, apartándose de su lado. Psique enloquece de amor, y los dioses se apiadan de ella y la transforman en una mariposa.
Eros y Psique representan los dos tipos de amor de que hablaban los griegos. El amor que pide la fusión completa con lo amado; y el amor que se conforma con su vecindad. En el primero, es el yo que desea lo que importa; en el segundo, lo que importa es el tú. A Eros le bastan con sus encuentros ardientes en la oscura cueva de deseo; Psique está encantada con esos encuentros, pero también quiere tener lo que ama al despertarse por la mañana. El primero se pregunta por lo que quiere, el segundo por lo que encuentra. Uno quiere perder por completo la razón; la otra encontrar ese tipo de razón que sabe pedir a la vida lo que ésta te puede dar.
El amor es embeleso, fascinación, hechizo, pero también deseo de conocimiento. Al amante no le basta con tener en sus brazos a aquel o aquella que ama, sino que quiere conocer su nombre, entrar en ese jardín que a partir de entonces será su morada en la tierra. Recuerda a Calixto, cuando dice que Melibea es el solo dios en que cree. "Melibeo soy, en Melibea creo, a Melibea amo". Aunque, en realidad, Calixto sólo cree en él y en su propio deseo. De hecho, cuando por fin pueden encontrarse, y Melibea, dulce y solícita, le pide que no tenga tanta prisa y que no hace falta que le rompa la ropa mientras la desnuda, Calixto por toda respuesta compara su cuerpo con el de un ave, y el acto amoroso con un vulgar atracón. "Señora, el que quiere comer el ave quita primero las plumas".
Ni Melibea ni la inteligente y apasionada Eloísa fueron afortunadas con sus compañeros. Julieta sí lo fue, y eligió a un mu-chacho digno de su amor. Es ella la que pronunció la frase que a las otras les hubiera gustado pronunciar: Sólo deseo lo que tengo. Esa frase resume el amor-alegría. El amor-pasión quiere lo que no tiene, es un homenaje a la ausencia; no quiere calmarse, busca avecillas que desplumar. El amor-alegría se complace con esa avecilla que desciende, y sólo vive para conservarla a su lado. Y si el mayor bien es ese otro insustituible, su vecindad, su presencia, la búsqueda de la verdad se transforma en querer lo que es bueno para él; y el deber, en deleite. Eso nos dice el amor: que al amar no sacrificamos nuestro ser, sino que lo realizamos.
Es lo contrario a lo que pasa en la religión, donde el amor está siempre al servicio de una verdad superior. Pascal, por ejemplo, lo consideraba un defecto, incluso pedía que no se le amara, pues lo que había que amar no era a la criatura sino a su creador. Pero el amor representa ese instante en que la especie queda atrás y en que alguien deja de ser intercambiable con los demás. Y, en efecto, tal parece el amor: un hechizo, una pócima que se bebe, y que nos fija a alguien mientras dura su efecto. Todo en él es paradójico. Es caprichoso y fugitivo, pero le pedimos devoción y constancia; nos promete felicidad, y nos llena de miedo; nos da fuerzas para enfrentarnos a los mayores peligros, pero nos vuelve vulnerables y frágiles; nos hace ser dueños de alguien, y a la vez sus esclavos. Y, sin embargo, Psique quiere transformarle en un jardín, o mejor dicho: quedarse a vivir en esa ínsula extraña que descubre por servirle. Pero eso que encuentra en ese lugar encantado, ¿puede traerse al mundo?
"A partir de ahora, ¿qué será de nosotros?", tal es la pregunta de todos los amantes del mundo. El amor es el sentimiento más hondo y misterioso de cuantos pueda experimentar el hombre. Los amantes llegan de su mano a un lugar desconocido y se descubren dueños de un poder que no sabían que tenían. Un poder que no tiene que ver con el yo o con la identidad, sino con algo anterior a ellos mismos, que pertenece al dominio de la fábula: como haber alcanzado el corazón del mundo y descubrir, por ejemplo, que pueden acercarse a los pájaros. Sí, el amor es como uno de esos pájaros que se cuelan por error en las casas de los hombres. Un pájaro que en vez de huir, para regresar a su bosque, decide quedarse en ese lugar nuevo. Que vuela sobre los armarios, picotea el pan que queda en la mesa y salta sobre las colchas. Un pájaro que llega a posarse en las manos de los que se aman, que se queda a su lado sin asustarse, y que hace su nido al calor de sus cuerpos, aunque ellos nunca lleguen a saber por qué lo hace, ni lo que quiere, pero cuya contemplación y cuidado les causa felicidad.
Es lo que nos promete el amor: que será posible algo así. El amor es ese pájaro que se posa un momento en nuestro jardín imperfecto. ¿Cómo no ser feliz de que lo haga y no tener miedo al mismo tiempo de que se pueda marchar? Por eso nos hace hablar, porque todo a su lado está revestido de belleza y locura. Eso es el amor humano: preguntarnos por qué ese pájaro nos eligió a nosotros para quedarse en el mundo; y, en caso de haberse ido, dónde estará ahora y por qué no regresa. Ninguna de esas preguntas tiene respuesta. El pájaro en el jardín pertenece al mundo de la fábula; lo que dejó al marcharse, al mundo real. Y los amantes se empeñan en que esos dos reinos continúen unidos.
Gustavo Martín Garzo es escritor.
Publicado el 14-12-2008 en El País

LUGAR


“Me gustaría que me dijeras cómo hace uno para saber cuál es su lugar. Yo por ahora no lo tengo. Supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir. Supongo que es así. Ya va a aparecer. Todavía tengo tiempo de encontrarlo”

De la película Un lugar en el mundo de
Adolfo Aristaráin

martes, 16 de diciembre de 2008

TRÁEME


El encanto o el placer son gozados plenamente por quien sabe respetar del amor su fantasía, su capricho y su libertad natural...”

Me dices que no podrás venir. Te vas a Ámsterdam con ella. Cierro los ojos para no imaginar.
- ¿Dime que quieres que te traiga?- me comentas...- ¿Un tulipán?

Guárdate las flores para ella.

Tráeme una sonrisa de alguna prostituta del barrio rojo que no esté rota como yo. El olor de los canales al amanecer. Alguna canción extranjera que surja de un vino amable. El sonido de una bicicleta anónima que no ruede cansada. Caricias silentes llenas de complicidad. El deseo en estado puro. Tráeme cosas pequeñas que yo me encargo de hacerlas grandes. Regresa a mi lleno de curiosidad y anhelante.

De momento, y a lo largo de este tiempo, te iré construyendo una textura y un cuerpo. Cuando esté sola recordaré tu boca, antes de acostarme, por si en sueños vinieran tus besos.

Vuelve pronto, por favor, y ten la delicadeza de presentarte tal y como te imagino todos los días.

lunes, 15 de diciembre de 2008

FELICITACIÓN

Me han mandado una felicitación de Navidad que me ha encantado:
LA VIDA EN JUEGO
Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.
Donde tengo el amor, toco la herida.
Donde pongo la fe, me pongo en juego.
Pongo en juego mi vida, y pierdo,
y luego vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.
Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo,
y juego lo que me queda: un resto de esperanza.
Al siempre va. Mantengo mi postura.
Si sale nunca, la esperanza es muerte.
Si sale amor, la primavera avanza.
ÁNGEL GONZÁLEZ

Para todos: al siempre va...

jueves, 11 de diciembre de 2008

CAMBIO DE REGISTRO

Ilustración: Carmen Montero


Caperucita y Cenicienta se dirigen, como todos los jueves que libran, al Café del Cuento de la calle Anacrónicos. Allí están los de siempre. La anulación del factor sorpresa, hace que nadie se fije en nadie. Se sientan en una mesa tan vieja como ellas y se disponen a contar su historia de plazo fijo. Total que más da. Se es o no se es. Ya no hay escapatoria.

─ ¿Sabes qué? ─ comenta Caperucita. Me estoy pensando cambiar de registro. Aceptar algo de publicidad: me han ofrecido anunciar un perfume. Además ha llegado a mis oídos que se está fraguando una versión erótica de mi historia. Sería algo así como el lobo, el leñador y yo en actitud comprometida, filmados por mi abuela. Necesito renovarme, ya no puedo más. Si vuelvo a hacer de subnormal saltarina por el bosque, creo que me volveré loca. Ya no tengo ni edad, ni inocencia para seguir con todo esto.

Mientras se lo cuenta a Ceta, mira resignada las mesas del fondo del local. En aquel extremo se encuentran los que hace años se salieron del circuito. Un día quisieron satisfacer sus realidades. La opción de renunciar al destino escrito cuando se les mira no parece muy apetecible. Ahí están los vagabundos de los vagabundos, perdidos entre la realidad y la ficción con sus cuerpos ambulantes sin origen. Una acumulación de desechos incapaces de encontrar hueco en ningún sitio. Almas errantes que un día creyeron en su condición y se escaparon del cuento establecido.
─ Por cierto, me ha llamado Blanca que no viene, dice que tiene mucho sueño después de la última actuación y que se queda durmiendo.

─ No sé de que te quejas ─ escupe Cenicienta, sacándola de sus reflexiones. Lo tuyo no está mal del todo. Si yo te contara. ¿Cuántas veces me he casado? Cientos, miles, millones. A estas alturas del cuento todavía virgen. Mis hermanastras están muertas de la risa. Con la cruz que llevo, ya ni me hacen las perrerías habituales. Bastante tienen con mofarse de mí. Y ¿sabes por qué? El único hombre que tengo permitido en esta vida estúpida que me tocó interpretar es Gay. ¿Qué te parece? Y aún encima, tú hablándome de versiones eróticas. ¿Sabes? Esta vez me voy a liar la manta a la cabeza.

Cenicienta abre el periódico de los días contados y señala un recuadro escrito con tinta invisible: “ PAYASO PIRATA PIRADO CON ANSIAS DE RECORRER MARES SIN OJO TAPADO BUSCA MENTE DISTRAIDA PARA COMPARTIR SONRISAS E IMPREVISTOS”.

─ Ya le he escrito ─ dice seria Ceta. Si me contesta lo dejo todo y me voy con él.

Caperucita no sale de su asombro. En todas sus reuniones juegan a salirse de las letras pero esta vez la mirada de Cenicienta es muy seria. No bromea.

─ Espera un poco mujer ─ ruega Caperucita. Cuando abrimos las grietas de lo escrito tenemos que ser silenciosos para que nadie lo sepa. Ya sabes lo peligroso que es. Los cuentos a veces sorprenden. ¿Quién sabe? ¿Empezamos otra vez nuestra historia desde el principio?

miércoles, 10 de diciembre de 2008

DIFERENTES



“Nosotros somos los solitarios, y los solitarios todos se entienden entre sí. Sin hablarse, ni verse, ni siquiera conocerse. Me acompañan en mi soledad las soledades de los demás solitarios”

Miguel DE UNAMUNO

A finales del último siglo, Madrid era una ciudad llena que acumulaba vacíos. A Alma Tarimba, los lunes se le retorcían sin querer y se presentaban como una tortura inventada por los domingos para restarse tristeza.

En el séptimo día de la semana, la señorita Tarimba salía a tomar el aperitivo, pero eso le hacía bostezar a ratos. Las mujeres con una sensualidad infinita pueden bostezar todas las veces que lo deseen. También pueden beberse una cerveza de un trago, con la botella sujeta con ambas manos, y luego si les place, eructar.

Normalmente ese ritual no era muy satisfactorio, y las esquinas de la soledad seguían tiesas y amenazantes.

Como castigo por haberse aburrido, la señorita Tarimba, Alma para los desconocidos, jugaba a las baldosas con sus botas de bruja de camino a casa, mientras pensaba: “Llega un momento en el que hagas lo que hagas, la vida no se detiene: como mucho se para a soñar...a ratitos”.

Y así otro domingo más. Cerraba pronto los ojos para no verse envejecida dentro de ellos, mientras esperaba la llegada de alguna ilusión que no corriera más rápido que ella.

A veces era su medida de tiempo preferida. Alma Tarimba, ya medio dormida, repetía una y otra vez: “A veces las cosas cambian, a veces las cosas tienen que cambiar”.


martes, 9 de diciembre de 2008

EL AMOR ES CASI SIEMPRE INVERSAMENTE PROPORCIONAL

Ya debía haberle regalado unos quince bolsos.Cuando sacó la tarjeta de crédito supo que sería el último. Lo que quedaba entre ellos no rellenaba ni el espacio de su firma en el resguardo. No había ni un pequeño hueco para el amor en sus vidas aniquiladas por la sociedad del bienestar. Estaban por fin...CONSUMIDOS.

viernes, 5 de diciembre de 2008

SABIDURIA


Decía Erasmo: obra mal el que no toma las cosas como vienen, el que no baja a andar por la calle, el que no quiere acordarse al menos de aquella sabia norma de los banquetes: o bebes o te vas.

martes, 2 de diciembre de 2008

SENTIMIENTO

Ilustración: Roberson(gracias Simó)
Dentro existían unos brazos y una voz. Fuera el silencio. En la mañana había un significado; en la tarde un callado sentimiento. En la noche nadie contaba. En el sentimiento, atrapada una caricia. En el descanso existía la acumulación. La acumulación llevaba a la nostalgia. La nostalgia abofeteaba el reconocimiento. En el reconocimiento, completamente equivocado, existía un pellizco. Todas las posiciones eran válidas, al mismo tiempo, también erróneas.
Y mientras, vivíamos...

lunes, 1 de diciembre de 2008

LOS TESTIMONIOS RELÁMPAGO

¿Existe una imagen para la tarde y la noche, y para aquello que se dice y se queda por decir, que está allí sin estar allí, para ser recordado pero para ser olvidado continuamente?
¿Para el superviviente que sigue escondiéndose? ¿Existe una imagen para el hecho de esconderse?
AMAR KANWAR