viernes, 30 de enero de 2009

ESPERANDO BESOS


Su primer beso me supo a menta, vino y deseo. Fue rápido, contundente y devorador. Me lo robó en el preciso instante en que ponían las calles para nosotros. Todo estaba en aquel beso. Se sabe ya todo en el primer beso. Si le querrás. Si te amará. Cómo hará el amor. Todo está en el lenguaje de los primeros labios, que a veces se vuelven hasta nuevos. En aquel momento me di cuenta de que no serviría volver hacia atrás. El abismo entre nuestras almas acababa de comenzar, la infinita distancia entre nuestros mundos. El precipicio entre las bocas, el ansia de las pieles. Estaba todo en el primer beso que tatuó en nuestros cuerpos el destino de nuestras caricias. La historia estaba escrita en nuestros labios.