martes, 6 de enero de 2009

HUMOR NEGRO DE FÁBRICA

IMAGEN: ALICIA MONEVA

Hay años que se terminan solos, días que tiritan de miedo, lugares más diferentes que otros, tiempos e historias repetidas, imágenes disipadas, pensamientos que desdibujan, caminos cruzados, retaguardias cruentas, salvajes e injustas. El uno y el otro en la balanza de todos. El largo sueño mediático de todas las tonterias que nos merecemos. Somos la inagotable banalidad que vomita desinformación. Sin datos o con todos. ¿ Hay que estar viejo para contar historias? ¿Son siempre las mismas historias? Sólo los idiotas creemos en las historias. La noche avanza kilómetros en diferentes almohadas. Los hechos se consuman, las personas los consumen, los poderes fácticos los divulgan consumados. Consumíos los unos a los otros y estaremos globalizados. Sólo es actual mi pasado inconcluso. Babel, no digas una sola palabra. No sólo se goza por un solo lado. La mentira es un orgasmo disfrazado de noticia; Léeme los labios y los ojos, pero léeme: Soy un texto de vacaciones. La frase es el cuerpo del delito. Ya no parece tan difícil respirar sin pasado, sin presente, sin futuro, que el tiempo se escriba así mismo, haga su historia lentamente, como la nariz de un pez en el cristal de un acuario. Toda jaula es un acto personal, una decisión solitaria, un movimiento en el tablero que te deja jugar. El lenguaje es Kamasutra. Y viene un estreno: Babel ama las lenguas muertas.