domingo, 11 de enero de 2009

MADRUGADAS CON VISTAS






Hace tiempo que el norte se me perdió y no hay puestos de luna en la carretera. La perdida de tiempo más dolorosa es esperar a alguien que no sabe lo que quiere, el asfalto se pierde de vista en las curvas. Ahora juego a burlarme de las aceras y dar pasos en zigzag con toda mi ilusión. No es buena tanta profundidad y abstracción.
Sabes bien que los lunes siempre se acuerdan de clavarme tus tropiezos desde un rincón. Los relojes dan todas las horas y la radio anuncía un tiempo mucho peor. Tu ausencia es lo oscuro de mis ojeras, debe ser que el olvido se me olvidó. Verguenza e inocencia aniquiladas, pasiones revueltas e inconclusas en un edredón. No dar las gracias en nombre del tiempo a las madrugadas con vistas al desamor.


Y detrás de mi risa calles mojadas y un montón de caricias desventuradas y gritar a destiempo alguna gana desocupada. La derrota es un sueño oxidado. Un resumen de todo es que hay una pena derramada en cualquier lado de mi colchón y que febrero no comenzará detrás de ninguna canción.
De una cancion de Mal de Amores