martes, 13 de enero de 2009

UN VINO AMABLE


- Ya te he comentado que casi todos los descubrimientos alimenticios están relacionados con alguna historia de amor. Verás, el vino surgió de manera casual. En un pueblo persa hubo un rey absolutamente apasionado por las uvas. En su habitación en una ocasión reventaron unas cuantas que estaban guardadas en ánforas. Se formó un líquido espeso con un olor nada parecido a la dulzura de los frutos, pensó que sería venenoso, lo cuál hizo saber a todas sus cortesanas.
La más joven y soñadora de ellas al haber perdido su condición de favorita se introdujo en la habitación con intención de suicidarse y comenzó a beber sorbo a sorbo aquel espeso líquido. Pronto se sintió mareada, notó como sus piernas temblaban y su corazón rebosaba dentro de su pecho. El líquido la transformó y sintió un atrevimiento nuevo que le dio fuerzas para dirigirse a las habitaciones del rey. Allí derramó sobre sus pechos el líquido que tan buenas sensaciones le había hecho experimentar.
(Fragmento de GIRALUNA)