viernes, 20 de febrero de 2009

CARNESTOLENDAS


CATARSIS, esa es la palabra que mejor define todos los carnavales. Limpieza general de la casa y del alma.
El denominador común de todos los CARNAVALES que en el mundo son y han sido, es la limpieza general y a fondo. Es la ocasión en que se revuelven todos los armarios y todos los rincones de la casa y se encuentra uno con su pasado.
Cuando los CARNAVALES no se habían comercializado aún y convertido en espectáculo, lo que se hacía era disfrazarse con las ropas viejas propias o ajenas que uno encontraba en los baúles cuando emprendía la gran limpieza anual de la casa marcada por la cuaresma (para los romanos el mes de febrero es el de la limpieza; y los musulmanes también empiezan su Ramadán con la limpieza general).

Era obligado una vez al año, antes de la primavera, sacar todos los trastos viejos de casa, quitar los desconchones de las paredes, encalarlas por dentro y por fuera y dejarlo todo reluciente para cuando los dioses pasasen la solemne inspección en sus carrozas sobre las que danzaban los fieles en su presencia.
Por eso en unos CARNAVALES las escobas son grandes protagonistas, y es un honor y señal de buen augurio tener la escoba como pareja del baile. También vale una botella...

En todos los CARNAVALES se da jovialidad a la limpieza general poniéndose trapos que ya no se llevan, y se aprovecha para vivir unos días en unos hábitos que no son los propios y con unas caretas que no nos corresponden.

Es la gran CATARSIS de los CARNAVALES. Sumerjámonos en ellos...