martes, 3 de febrero de 2009

LECCIÓN



Hubo un antiguo liceo, unos cuadernos
que forraste con las frases que más
te protegían. Y hubo invierno
en aceras encogidas hacía una única puerta
de colores reglamentarios. Los omnibús
les hacían transfusiones a las aulas
las asignaturas
se barajaban con urgencias cotidianas.
Vos te ibas después del aire.
Estirábase con tus pasos el silencio
tras los tímidos besos. Promesas
y mañanas coincidían con tu forma.
Final de noviembre. Otra época
hace uso de los mismos contornos.
He tropezado con una frase al volver
sóla en aquella dirección. Quedé
ante paredes vetustas, enredada
en el musgo y las grietas homicidas.
Tu imagen rociaba los poros del paisaje,
iba y venía por los andamios
de la angustia. Qué seco pulmón
es el tiempo, esta mentira
arrugada en despedidas.
Jamás devolverías el aire
HECTOR ROSALES