miércoles, 18 de marzo de 2009

MALVA MARINA



Pablo Neruda sólo tuvo una hija. Nació con una hidrocefalia severa y estaba destinada a morir, pero vivió ocho años. Su padre la abandonó a los dos y nunca más la vio. Está enterrada en Holanda, donde murió Maria Antonieta Hagenaar, primera mujer de Neruda y madre de Malva Marina. La triste historia de Malva Marina emerge desde el olvido más absoluto, con documentos y fotografías inéditas. Malva Marina era morena, con una cabeza hiperdesarrollada y de ojos penetrantes, muy similares a los de su padre. ¿Qué podía ella saber de su destino? Un manto de misterio cubrió la vida de esta niña enferma, que no vivió junto a su padre y que su madre, por necesidades económicas, tuvo que dejar en casa de unos cuidadores. Una afectuosa familia que la acogió hasta el día de su muerte, el 2 de marzo de 1943. Su madre, al morir en 1965, no dejó rastro. Acogida en una familia holandesa Holanda se había guardado el secreto. En La Haya se buscó afanosamente la tumba de María Antonieta Hagenaar, pero había sido reducida junto a otros restos que nadie reclamaba. Malva Marina no estaba en esa ciudad. Su madre, desesperada por falta de recursos, por los constantes bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, buscó a alguien que pudiera hacerse cargo de Malva. A través de organizaciones religiosas dio con una caritativa familia, los holandeses Hendrik Julsing y Gerdina Sierks. Vicente Aleixandre en Comprendí, pero no explico (1935) hace una descripción mucho más desgarradora -y sincera quizá- de la impresión que le causó la pequeña Malva Marina. “él me llamaba con la mano y miraba con felicidad hacia el fondo de aquella cuna. Todo él sonrisa dichosa, ciega dulzura de su voz gruesa, embebimiento del ser en más ser. Llegué. él se irguió radiante, mientras me espiaba. ¡Mira, mira! Yo me acerqué del todo y entonces el hondón de los encajes ofreció lo que contenía. Una enorme cabeza, una implacable cabeza que hubiese devorado las facciones y fuese sólo eso: cabeza feroz, crecida sin piedad, sin interrupción, hasta perder su destino. Una criatura (¿lo era?) a la que no se podía mirar sin dolor. Un montón de materia en desorden. Blanco yo, levanté la vista, murmuré unos sonidos para quien los esperaba y conseguí una máscara de sonrisa. Pablo era luz, irradiaba irrealidad, sueño, y su ensoñación tenía la firmeza de la piedra, el orgullo de su alegría, el agradecimiento hacia un futuro celeste”.“Un ser perfectamente ridículo”Neruda reflejó su pena y desconcierto en diversos poemas como “Maternidad”, “Oda a un lamento” y “Enfermedades en mi casa”.“Y por una sonrisa que no crece, por una boca dulce,por unos dedos que el rosal quisiera escribo este poema que sólo es un lamento,solamente un lamento”. (Fragmento de Enfermedades en mi casa).





Federico García Lorca, gran amigo de Neruda, también le rindió un homenaje a la niña recién nacida. Pablo en una carta le comentó a su amiga Sara Tornú:“Federico, en Granada, desde donde ha mandado unos lindos versos para mi hija. Mi hija, o lo que yo denomino así, es un ser perfectamente ridículo, una especie punto y coma, una vampiresa de tres kilos [...]. La chica, me decían los médicos, se muere, y aquella cosa pequeñita sufría horriblemente, de una hemorragia que le había salido en el cerebro al nacer”.


La pequeña solo llegó a este mundo a sufrir. Sus padres no sabían qué hacer con ella. Poco más tarde se desató la guerra civil española. Las cosas se complicaron para el matrimonio pues la argentina Delia del Carril ya se había instalado en el corazón del poeta. Poco tiempo después, Neruda decidió dejar a su hija de dos años junto a Maruca (así llamaba él a María Antonieta) en la ciudad francesa de Montecarlo. La separación era un hecho y el calvario para Maruca no terminaría fácilmente. Aparte del problema sentimental, Maruca tenía serias dificultades económicas. La guerra implacable, la escasez de alimentos, la hicieron pasar ratos amargos.


En una carta inédita en España que pertenece a la Fundación Neruda, Maruca le pide a Pablo de forma insistente el dinero que necesita para sobrevivir. Este es, sin duda, un valioso aporte para comprender cómo era la relación del matrimonio después de su separación. La carta de la madre“Mi querido chancho (“Mi dear Pig” en el original):Es realmente imperdonable tu negligencia hacia nosotras, especialmente para tu bebé. Hoy 18 del mes no he recibido tu dinero. El 1º de este mes tuve que pagar los gastos de alojamiento de Malva Marina por el mes de octubre. Con mi salario sólo pude pagar una parte de ello. Qué vergüenza realmente. Ellos son tan buenas personas... Nunca encontraré gente tan buena otra vez. Malva es muy apegada a ellos... ella ha progresado mucho mentalmente. Ahora ni siquiera puedo ir a verla porque no tengo un centavo. Mi último dinero será gastado en enviar esta carta.[...] La última vez me mandaste sólo $68 en vez de $70. Espero que puedas agregar los 2 a los próximos $70 y me envíes $72. Por favor, envíame el dinero lo antes posible [...].[...] Debemos estar muy agradecidos hacia estas personas donde ella está, así es que por favor cumple tus deberes de padre [...].Bueno, chancho, querido, envíame pronto el dinero por favor [...].Malvita envía muchos besos a su papi y yo también,Tu chancha (“your Pig” en el original)”.