lunes, 22 de marzo de 2010

COSAS QUE NUNCA TE DIJE

A veces, cuando la noche me aprisiona
suelo sentarme frente a una cabina telefónica
y contemplo las bocas que hablan
para lejanos oídos.
Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvenado, los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar, yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas.
....
Félix Francisco Casanova, De la memoria olvidada (Hiperión, Madrid, 1990).