miércoles, 24 de marzo de 2010

EDDY SEDGWICK

Sus primeros años transcurrieron en el rancho que poseía su familia en Santa Barbara, Edie en su adolescencia fue hospitalizada por primera vez en un centro psiquiátrico a causa de su anorexia, periodo en el que también tuvo un embarzo y un aborto espontáneo. Varios miembros de la familia Sedgwick también tuvieron problemas psiquiátricos: el padre de Edie fue diagnosticado como maníaco-depresivo; su hermano Minty era alcohólico con 15 años y declaro ser homosexual, acto que enfadó mucho a su padre y después fue ingresado varias veces en centros psiquiátricos se suicidó en 1964, ahorcándose. Otro de sus hermanos, Bobby también fue hospitalizado por problemas mentales y murió en 1965 al estrellar su motocicleta contra un autobús.
Edie pertenecía a esa fracción de jóvenes millonarios que, como queriendo castigar a sus padres de fortunas conservadoras, gastaba desproporcionadas cantidades cada noche, viajando en limusina de club en club, haciendo fiestas de tres días y consumiendo drogas. Ángeles malditos que se rodeaban fácilmente de sanguijuelas..

En 1964 quiso probar suerte como modelo y actriz y al poco tiempo comenzó a posar en revistas para quinceañeras y llegó a Vogue donde la bautizaron como “el joven temblor” . Su encanto la hizo famosa en el ambiente de la ciudad y Bob Dylan la llamó para conocerla. Quedaron fascinados el uno del otro. Para entonces Dylan ya era uno de los cantantes más carismáticos y populares, era amante de Joan Baez mientras compartía habitación en el Chelsea Hotel con su futura esposa Sara Lownds. El Chelsea Hotel era un hervidero de talentos por donde pasaron escritores, músicos y una infinidad de artistas de la talla de Leonard Cohen, Tenessee Williams o Janis Joplin.

Un mes después del encuentro con Dylan, Edie conoció a Warhol en una fiesta y el artista supo que la quería entre los suyos. Que Edie Sedgwick conociera a Andy Warhol no fue casual. Era hermosa, carismática, fina y la tristeza, el descontrol y su espíritu fiestero se conjugan perfectos en su mirada enorme que proyectaba el espíritu de aquella época. Estados Unidos iniciaba el sangriento camino hacia Vietnam y en las ciudades más importantes del país se gestaban movimientos pacifistas y creativos claves para la historia cultural de occidente. Guerra fría, bombas por un lado y liberación por otro fue una fórmula explosiva que arrastró a una generación a excesos y locuras. Edie estaba allí y pagó con su vida ese estilo disoluto. Elegir es morir.


La amistad con Warhol era dinamita; la chica se cortó el pelo y se lo tiñó como él, se hacía llamar Miss Warhol, se vestían iguales y eran el plato obligado en cualquier evento social que quisiera trascender. Su popularidad llegó a tal nivel que fueron recibidos como estrellas de rock a la inauguración de una exposición de Warhol en Filadelfia. No faltó quien le comentó a Edie que desperdiciaba su talento frente al lente de Warhol, que estrenaba sólo en circuitos muy underground y además no pagaba. Edie tenía 22 años, una fortuna personal que comenzaba a menguar tras tanta fiesta y una creciente adicción a las drogas.
En realidad Warhol jodió la vida de muchísima gente, gente joven. Mis contactos con la droga se iniciaron en la Factory. Me gustó mi introducción a la droga. Yo era un buen blanco. Me convertí en una joven y saludable adicta.”

No es fácil situar el momento exacto en que la relación entre Edie y Warhol comenzó a decaer. Algunos biógrafos de ambos hablan de los continuos retrasos e impuntualidades de Edie que hacían imposible trabajar con ella. Además le costaba memorizar sus papeles y había que organizar la producción en base a todos esos invariables factores de la actriz. No influía en ninguna orientación artística de la Factory. Era un elemento más, un catalizador quizás del enrarecido ambiente de la factoría warholiana, donde ella era la musa underground. No hay indicios de que Warhol hiciera algo por sacarla del agujero en el que claramente caía.
Tampoco hay pruebas de que fuese Warhol quién la inició en la drogas más allá una declaración de la propia Sedwick cuando ya era una adicta.
A pesar de lo que cualquiera pudiese pensar, la verdad es que yo nunca le di drogas a Edie. Ni si quiera una píldora dietética. Nada. Ella tomaba muchas anfetaminas y tranquilizantes, pero ciertamente no los conseguía a través mío”
La intensa relación entre Warhol y Edie no duró más de un año y medio. La joven se quejaba que Warhol no le pagaba, que no le daba figuración en el naciente proyecto musical de los Velvet Underground. Además consideraba que Andy no intimaba con ella, que era superficial.
La intensa relación entre Warhol y Edie no duró más de un año y medio. La joven se quejaba que Warhol no le pagaba, que no le daba figuración en el naciente proyecto musical de los Velvet Underground. Además consideraba que Andy no intimaba con ella, que era superficial.
Edie comenzó a frecuentar mucho el Chelsea Hotel y a relacionarse con el brazo derecho de Dylan, Bob Neuwirth quien le prometió proyectos de películas que nunca llegaron a realizarse. Tras una fuerte discusión con Warhol, el director de cine y socio de Warhol Paul Morrisey recuerda que Edie decía:
“Ellos (la gente de Dylan) harán una película y yo la protagonizaré junto a Bobby (Dylan).” De pronto era Bobby esto y Bobby lo otro y se dieron cuenta que se había enamorado de él. Pensaron que Dylan la estaba vacilando ya que justo ese día Andy había escuchado en la oficina de su abogado que Dylan se había casado en secreto unos meses atrás. Andy no pudo resistirse y le preguntó, “Sabías Edie que Bob Dylan se acaba de casar?” Ella se puso a temblar. Se dieron cuenta pensaba que estaba en una relación con Dylan .”



Los testigos de aquella discusión recuerdan que Edie fue a llamar por teléfono. Volvió y anunció que abandonaba la Factory. Se fue y todos quedaron en silencio.“Fue tormentoso y dramático. Edie desapareció y ese fue el final. Nunca regresó”
Era el año 1966 y unos meses antes Warhol le había encargado a Lou Reed que escribiera una canción sobre Sedwick.
“Cómo qué?”, preguntó Reed. “Oh, no encuentras que Edie es una femme fatale Lou?”. “Entonces escribí Femme Fatale y se la dimos a Nico”, recuerda Reed.
La canción habla de una chica que usa a los hombres y que los hechiza. Otras se han escrito sobre Edie y un par de temas de Dylan se presumen son sobre ella como Just Like a Woman que contiene el siguiente verso:
Hace el amor como una mujer, duele como una mujer, pero se rompe como una niña pequeña…"
Curiosamente Just Like a Woman se convirtió en la canción que más veces ha interpretado en directo el cantautor vivo más importante de EEUU. Además en la carátula de la primera edición de aquel disco Blonde on Blonde, aparece Sedwick. Pero no hay evidencia que entre ambos hubiese habido una relación amorosa.
Edie se mudó al Chelsey Hotel y comenzó una relación sentimental con Bob Neuwirth que se hizo imposible dado el errático comportamiento de la cada vez más inestable Sedgwick, Se hizo adicta a la heroína, incendió por despiste su habitación en el Chelsea Hotel y para la Navidad de aquel terrible 1966 fue a ver a su familia quien procedió a internarla. De allí hasta su muerte son incontables los ingresos a psiquiátricos de Estados Unidos. En uno de ellos, coincidió con Valery Solanas, la feminista radical que disparó a Warhol y que por entonces esperaba el juicio por intento de homicidio.
Trató de retomar su carrera de modelo y posó en Vogue y Life pero nadie quiso apostar por ella ya que estaba demasiado estigmatizada con el mundo de la droga. En un hospital conoció a un interno con quien se casaría.
Durante una fiesta en el año 1971 un invitado borracho le gritó que era una drogadicta patética. Llorando llamó a su marido que la fue a buscar. Ella estaba en tratamiento con calmantes que combinaba deliberadamente con alcohol. Fueron a dormir y por la mañana estaba muerta.
Edie Sedgwick, Campanilla en Nueva York, consiguió ser una estrella fugaz …Una centella cuya obra fue la narración de su muerte.