lunes, 19 de abril de 2010

COSAS QUE LOS RAROS DEBEMOS SABER

La historia que se narra a continuación es real. Los nombres y el color del pelo de algunos personajes han sido modificados. Así comienza "Cosas que los nietos deberías saber" de Mark Oliver Everett, un libro que según el prólogo de Rodrigo Fresan es "El mejor libro de autoayuda que no intenta ayudar a nadie pero lo consigue casi sin proponérselo".
Mark Oliver Everett, o E a secas o el grupo Eels acompañado es una banda solipsista de canciones tristemente felices o felices y tristes o tristefelices. Mr E es un raro de cojones que imagina constantemente cuanto tiempo pasará entre el último aliento y el hallazgo de su cadáver. Es un ser complejo, porque sus circunstancias de vida lo han querido así. A Mark le suelen pasar cosas espantosas con preocupante frecuencia. Por ello, por esa complejidad y por la multitud de hechos singulares que ha vivido, decidió escribir un libro:

"Nunca he querido ser famoso por el simple gusto de ser famoso. Me propuse hacer algo bueno en este mundo, lo mejor que pudiese"

E no tiene hijos, así que el mismo dice que, este libro pasará directamente a sus nietos, como es raro presupone que tendrá nietos sin hijos. En su forma de narrar se despoja de todo y cuenta su difícil vida, en la que ha visto morir a toda su familia en circunstancias trágicas. Él mismo no estuvo lejos de desaparecer voluntariamente, cuando tenía 18 años fantaseaba constantemente con tirarse por un barranco, pero la música le salvó. Tiende a la reclusión, al distanciamiento y la huída personal y se se suele aislar dentro de su capacidad de creación.

"Esta no es la historia de alguien famoso. Es solamente de la vida de un tío. Ponerse a hacer esto tiene una carga inherente de ego, de que importante soy que me hace sentir incómodo. Pero no me hubiera puesto a ello si no creyera que la mía es una historia bastante peculiar."
Una familia disfuncional, rebeldía adolescente, problemas en la escuela, dificultades a la hora de relacionarse... Esto suena casi como un tópico y ya lo hemos visto/leído un millón de veces anteriormente; Mr. E no resulta, pues, demasiado original aunque con una diferencia respecto a otros casos: una necesidad imperiosa e irresistible de componer canciones:

"Gracias a la educación que recibí, ridícula, trágica a veces y siempre inestable, me fue concedido un don, el de una inseguridad abrumadora. Una de las cosas que se le nota enseguida a la gente con problemas mentales es el aislamiento continuo. Creo que se debe a que tienen que esforzarse por ser quienes son y les cuesta muchísimo ir más allá. Yo no soy la excepción. Pero afortunadamente he encontrado la manera de hacerme frente a mí mismo tratándolo todo y a todos como un proyecto artístico en constante renovación".

Con un estilo nada fingido Mr E va mostrando los sucesos de una vida trágica pero no por ello desgraciada. La muerte de su padre, el prestigioso físico Hugh Everett creador de la teoría de los universos múltiples fue una de sus primeras tragedías, durante mucho tiempo pensó que si aquella noche al verle tirado en el sofá le hubiera prestado más atención quizá le hubiese podido salvar del infarto, no había ningún trato entre ellos y la comunicación era inexistente. La relación complice entre él, su hermana Liz y las drogas. Su máxima admiradora y amiga, eligió evadirse del mundo con varios viajes al suicidio hasta que consiguió el billete de no retorno, el cáncer de su madre fue fulminante... no importa que yo lo cuente, porque lo importante es como lo narra el chaval que grababa canciones dentro de un armario...

"En casa de mi madre me pasaba las noches en la oscuridad frente a su casa, la casa en la que me había criado, intentando escapar al dolor de lo que sucedía dentro de ella"

Everett decide marcharse a los veintiún años y se muda a Los Ángeles, donde sobrevive con trabajos basura que le permiten dar rienda suelta a su fiebre creativa y devorar los discos de los músicos que formaron parte de sus (exquisitas) influencias, como Portishead, Nirvana, Bob Dylan, Johnny Cash, Tom Waits, Ray Charles, Liz Phair o Randy Newman.
Un encuentro casual con John Carter (su futuro manager), entonces cazatalentos de Atlantic Records, posibilitó su fichaje por la compañía Polydor y la grabación sus dos primeros trabajos, todavía en solitario: A man called E, cuyo single, Hello Cruel World, tuvo bastante éxito en las emisoras universitarias y alternativas, y Broken Toy Shop que pasó prácticamente desapercibido. Este hecho, junto con los problemas que atravesaba la compañía, provocaron que no se le renovara el contrato. Poco después, ya como Eels, se produjo el fichaje por Dreamworks Records y el lanzamiento de Beatiful Freak, el disco que les catapultó a la fama, casi por casualidad y sin proponérselo, en pleno apogeo del Grunge y el Rock alternativo.

Lamentablemente Mr. E no pudo disfrutar demasiado de la situación a causa del suicidio de su hermana Liz:
"No estaba preparada para vivir en este mundo. Entre la vena de locura familiar que había heredado y el descontrol de nuestra educación, no tenía conciencia de sí misma ni sabía dónde podía estar la cordura en su mundo".
Además comienza a ser consciente de su rechazo a los aspectos más comerciales del Show Business: "Me di cuenta de que la gente de mi entorno estaba más preocupada por vender discos que por cualquier otra cosa. Era bueno que la discográfica demostrase interés, sobre todo después de mi experiencia anterior, pero cada vez que oía a uno de los músicos de la banda hablar de la ciudad a la que íbamos como de un "mercado" se me revolvía el estómago... La supuesta cultura "alternativa" trajo consigo una fea constatación: en realidad no era alternativa en absoluto. Estaba a la venta igual que cualquier otro producto comercial. Era una rebelión en contra de nada."
Sus dos trabajos posteriores, Electroshock Blues y Souljacker fueron discos oscuros y difíciles, consecuencia de los efectos que produjeron sobre Mr. E su agitada vida y la enfermedad de su madre. A pesar de las excelentes críticas recibidas, sus cambios de registro de un disco a otro desconcertaban a sus seguidores y la discográfica le presionaba también para que hiciera discos más comerciales, aunque Everett nunca ha sido un artista acomodaticio:

" Muchos de nuestros fans de anteriores discos tampoco les hizo demasiada gracia al principio... Es lo que tienen los fans. Si les gusta algo de lo que haces y no lo repites, a veces se sienten defraudados... Lo que pasa es que tengo cosas en mi interior que quiero sacar a la luz. Si sólo te gusta un tipo de música, lo siento pero la vida es demasiado corta... Si quieres lo que esperabas ¿por qué no grabas tu propio disco, eh? Déjame a mí que haga el mío."



La trayectoria vital y musical de Mr. E ha continuado siendo, hasta hoy, una montaña rusa con momentos alegres y momentos tristes (los más), siempre con la música presente como válvula de escape, como catarsis contra las penas y los malos rollos.
A todo esto hay que añadir que a E sólo le gustan las chicas que están locas y su vida sentimental ha sido la entropía:

“A ver este es un tema peliagudo y no me siento muy a gusto hablando de él, porque llevado a las últimas consecuencias significa que yo también estoy bastante desequilibrado”

"A lo largo de mi vida ha quedado demostrada que, si estoy en una habitación y en esa habitación hay una persona capaz de convertir mi vida en un infierno, la encontraré enseguida, desearé que se ponga a hablar conmigo, me sentiré como si hubiera encontrado la pieza que le falta a mi puzzle...por algún motivo que desconozco me atraen todos los raros."

" Cosas que los nietos deberían saber" es un libro absolutamente recomendable. No se trata solamente de la autobiografía de un músico raro y extremadamente talentoso, sino también de una excelente reflexión sobre los procesos de creación y composición musical y de las dificultades, a todos los niveles, que conlleva el hecho de ser un CREADOR.

"Durante algún tiempo imité la práctica del menú y me dediqué a pedir a los camareros que me trajesen cualquier cosa del menú. Me parecía una buena manera de recordarme a mí mismo que no puedes saber nunca lo que se puede esperar de la vida. A veces te sale el tiro por la culata y te sirven algo que no te gusta nada, pero casi siempre se acaba comiendo algo que normalmente no habrías pedido nunca y te ENCANTA"

Un libro para los que quieren que la vida les sorprenda aunque no tengan muy claro el menú que van a degustar ni las instrucciones, pero que gastan sus horas con una esperanza que no cesa.

*Me quedo con las ganas de poner algunas de mis canciones preferidas, pero hoy no puedo o no sé colgarlas aquí, de todas formas sus canciones se pueden escuchar en un montón de sitios.