martes, 8 de junio de 2010

DOLOR DE ESTÓMAGO


La Niña Clavel siempre quiso ser una serpiente en la tripa de un pirata que hablara como un buey con dolor de muelas. Así en el móvil tendría este mensaje:
"Enestemomentonopuedoatenderteporqueestoyenlatripadeunpirataquehablacomounbueycondolordetmuelas".
Por las noches, justo en el momento en el que los monstruos salen de la oscuridad, cubría sus circunstancias al contarse el mismo cuento de siempre:
Había una vez una princesa con vida de bruja a la que habían besado demasiadas veces por culpa de sus ojos bien abiertos. Lo repentino siempre resulta extraño. En la intimidad azul de su alcoba juntaba sus piernas de naturaleza encendida, mientras deseaba tan sólo un cuerpo que le trajese fantasías de larga duración. Las flores en ese momento se hacían viejas en el jardín; hacía tiempo que habían habían descubierto que sólo se puede suspirar por la novedad de la nada.