"Nos convertimos en esfinges, aunque falsas, hasta el punto de no saber ya quiénes somos. Porque, por lo demás, lo que somos es esfinges falsas y no sabemos lo que realmente somos. El único modo de que estemos de acuerdo con la vida es que estemos en desacuerdo con nosotros. Lo absurdo es lo divino.
Establecer teorías, pensadas larga y honestamente, sólo para embestir, después, contra ellas; actuar y justificar nuestras acciones con teorías que las condenan. Trazar un camino y obrar de inmediato de modo tal que, por ese camino, ya no podamos seguir. Gesticular y proceder como alguien que no somos ni aspiramos a ser; como alguien que ni siquiera pretendemos que sea considerado como siendo nosotros.
Comprar libros para no leerlos; ir a conciertos para no escuchar la música ni para ver quien allí va; dar largos paseos porque se está harto de caminar e ir a pasar unos días al campo sólo porque el campo nos disgusta."
Fragmento 23. El libro del desasosiego

Así mismo me siento yo. Los blogs me están enseñando tanto como la literatura, ésta nos enseña a mirar dentro y los blogs a mirar en otros.
ResponderEliminarTrilce, corazón estás un poco triste....?
Hola Tril, es absurdo, si, pero ojalá pudiera hacer algo absurdo, estoy quieta, inmóvil, quisiera hacer esas cosas absurdas, pero hoy es un díade extrema quietud física y mi mente un dilema. Abrazo
ResponderEliminarVida transparente. Nuestras vidas son transparentes. Ya siquiera líquidas. Pessoa lo vio tán bien en su desasosiego escrito.
ResponderEliminar¡Beso a todas!
L.