A veces soy feliz en días absurdos, llenos de cansancio acumulado, de tos y estornudos. Esos días guardan el atasco al otro lado de la autopista y los semáforos parece que ofrecen promesas. Entonces no sueño con ser animal casero, con hogares y penas con vistas al mar. Y me creo lagartija que hace cabriolas en rocas volcánicas con los sueños nerviosos, moviéndose de tan vivos. A veces es mi medida de tiempo preferida.
los días tontos deparan sorpresas, a mí suele pasarme que, cuando menos lo espero, aparece un día increíble, disfrazado de "tonto" y es muy lindo...
ResponderEliminarQué buena la foto de la cabecera Trl!!! Un abrazo
Yo voy a hacer como un amigo: poner una botella de champán en la nevera por si pasa algo...
ResponderEliminarBesos, Trilce.
Yo teng ya demasiados de dias tontos, y n son precisamente felices como los tuyos....
ResponderEliminarbesos!!
Prefiero los dias de acción, de sonrisas cómplices y acostarme al lado de ella.
ResponderEliminarSaludos desde Barcelona,
Javier
El comienzo es genial, "a veces soy feliz en días absurdos". El resto también, pero ese principio...
ResponderEliminarhay días extraños.. en los que una extraña mueca similar a una sonrisa se instala en mi cara.. entonces las imágenes y figuras habituales cobran nuevas tonalidades y formas..
ResponderEliminarpara mí "dia tonto" es sinónimo de estado de ánimo bajo...(hace ya tiempo que puse una botella de champan en la nevera, y ahí sigue, además, odio el champán), en los días tontos lo que hago es coger la cámara y caminar sin rumbo, lo que los franceses llaman "flanêr, me creo espectativas pero sin exigirme nada... y casi siempre acabo involucrado en algo que me reflota.
ResponderEliminarmuy interesante tu blog.