domingo, 5 de septiembre de 2010

CIEN AVIONES TRISTES Y UNOS LABIOS POR DESPEGAR

Hay una frase famosísima de Baudrillard que dice: "La seducción plantea espectáculo, escenario y un espectador que sea cómplice del engaño". Los controladores de querubinas me cuentan a destiempo que ya saben prescindir del amor: "Ese sentimiento ridículo acompañado de movimientos sucios" que diría Téophile Gautier.
Las apariencias no sólo se guardan, también son las que mandan... hoy escribo un cuento de hadas ajeno con una sola palabra:
- Apágame.

5 comentarios:

  1. Uffff .... ¡Me encanta! Perfecta disección de la seducción.
    Soy cerilla
    Besos

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  2. ¿Cómo se sentirían aquellos primeros espectadores de la imagen en movimiento? ¿Cómo se sintieron aquellos espectadores de Macondo al ver la primera película? Pavor es la palabra. Pavor al amor.

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  3. Ojalá supiera que es el amor...
    ¿el mayor espectáculo del mundo?
    Si. Apagamé, y vámonos...

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  4. Sorry, estoy con Baudrillard. El amor... yo apagada. Vuelta y regreso. ¡Qué malabarismo!

    Besazo,

    L.

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