“Last Drink” es el local que está al lado de mi nueva oficina. No es un puticlub, no es una discoteca, no sé muy bien lo que es. A la hora en la que ponen las calles para trabajar, las mujeres de piernas más largas que mi cuerpo entran haciendo equilibrismos con la vida y sus tacones. A veces los guardias de seguridad me observan, a veces yo también les observo. Los hombres que salen de allí tienen la mirada tatuada en sangre y heridas, ellas en precipicios. En ocasiones cuelgan un cartel que pone: "Cerrado por avería". Lo tengo que investigar. Hoy he visto un coche de un conocido en la puerta. La de cosas que se descubren vigilando el "Last Drink"
Un día de estos, mientras me fumo el cigarro, voy a pedir una nueva oportunidad en el “Last Drink”, aunque mis piernas no tengan todos los centímetros necesarios y mi edad sea excesiva para celebrarla todos los días. Las chicas del “Last Drink” sólo llevan el orden en el peinado y la rectitud en sus tacones. Si llueve se cubren la cabeza con las manos como si estuvieran bailando el "Vogue" de Madonna. Cuando salgo siempre pienso dónde habrán ido a descansar las chicas de piernas agotadoras.
A las chicas del "Last Drink" hoy tampoco les regalaron flores por San Valentin. Creo que la literatura comienza a contaminar todos los aspectos de mi vida...

tengo las piernas muy largas, pero por las dudas no voy a intentar a esta altura a meterme en ese cubículo, me tendría que sacar un grupo de rescate de los bomberos!
ResponderEliminary tal vez alguna de esas chicas recibió un presente, una flor, un llamado, un gesto, cómo saberlo?
ayer 13, hoy 14, mañana 15, tendría que dar lo mismo y nosotras lo sabemos, pero qué bonito es pensar en lo lindo del amor...
te dejo un abrazo con flores y poemas. BESO
La literatura puede ser combativa desde su belleza y meridiana claridad. Gran post. Saludos.
ResponderEliminarQué manera más suave y literaria de hablar de esas chicas; vale la pena contaminarse para describirlas así.
ResponderEliminarTril ¿nos vemos mañana?
ResponderEliminarTe he llamado pero para variar no has cogido el tf.
Mira el móvil.
Bonito homenaje a las trabajadoras del "amor". Así las llamaron en un momento en el que se puso de moda llamar a las cosas con sucedáneo.
ResponderEliminarBuen relato Trilce, tú no necesitas tener piernas largas porque tienes ideas inacabables.
besos
Y a mi tu sentido del humor! Y tus textos. En "Last Drink" la sutil ironía y un cierto excepticismo coronan un bello relato. No te resistas y deja que la literatura acabe por contaminarte plenamente.
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