“Anoche bebí demasiado porque comí con unos idiotas, unos arquitectos-con sus mujercitas- que hablaban de aviones y del servicio militar en todos los países del mundo. Eran muchachos de veinticuatro a treinta años. (Odio a la gente joven-seria y estudiosa-con su Porvenir abierto y sus miserables deseos de automóviles y departamentos. Los únicos jóvenes que acepto son los bizcos, los cojos, los poetas, los homosexuales, los viudos inconsolables, los frustrados, los obsesionados, sean condes o mendigos, comunistas o monárquicos, mujeres, hombres, andróginos o castrados.)”
Alejandra Pizarnik, Diarios

Que bueno, Trilce. ¡Me encanta!
ResponderEliminarBesos.
Y a estas alturas del chiringo, yo me pregunto ¿quién no es raro? cuando ya "lo raro" es común, habitual y aceptado ¿lo raro ahora no sería "lo normal"?
ResponderEliminarQué bueno. Los jóvenes con pasado, esos son los jóvenes de verdad, no los que sólo tienen el futuro abierto delante de ellos
ResponderEliminarDigo yo, teniendo los libros de Alejandra, incluso los diarios...porqué no leí esto antes???
ResponderEliminarEs muy cierto lo que dice, a pesar de que pueda sonar con cierto aire de resentimiento, no es menos cierto de ninguna manera. Suelo aburrirme de esa clase de personas, pero debo intentar convivir. De todas maneras también trabajo para comer y pagar el techo. Pero me atrae la gente que tiene mas para decir, la que va por otros caminos...y me recordó la famosa frase de Jack Kerouak, In the road...(la voy a tener que buscar :(
Hace tiempo que me tienen por extraña. ¿Sólo por sentirme rara yo?
ResponderEliminarHoy en mi blog, digo de mí que soy extraña. Los raros se juntan y bailan al corro.
ResponderEliminarBesos trilcilla.
Tú eres la rarita más bonita que he conocido en mi vida.
ResponderEliminara ver en que grupo me incluyo...
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