martes, 26 de julio de 2011

EL MUNDO: SABOR, AROMA Y TACTO



"Pero una noche la lamparilla se apagó y Monelle se escapó. Y yo la busqué durante mucho tiempo por entre aquellas tinieblas, pero no pude encontrarla. Y esta noche la estaba buscando entre los libros pero la busco en vano. Y estoy perdido en el reino negro y no puedo olvidar la lucecilla de Monelle. Y tengo en la boca un sabor a infamia. Y apenas acabé de hablar, noté que la destrucción se había efectuado en mí y en mi espera se iluminó con un temblor y escuché la voz de las tinieblas y esa voz decía:
- Olvida todas las cosas y te serán devueltas. Olvida a Monelle y te será devuelta."
MARCEL SCHWOB

3 comentarios:

  1. sí, quizá hay que olvidar lo que amamos para que nos sea devuelto. dejarlo ir, soltarlo, para que regrese a nosotros imprevistamente (por eso de que, si vuelve, siempre fue nuestro y, si no lo hace, nunca nos perteneció).

    aunque nada ni nadie nos pertenezca jamás y seamos una banda de solitarios que se buscan para reconocerse y acompañarse en la carretera.

    besos, preciosa trilce.

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  2. Yo creo que si, porque mirando lo que se nos niega, nos tornamos estatua de sal.

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  3. No pude leer el escrito, no va a haber forma de que me concentre 2 minutos. Esta letra de la canción me partió en dos.

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