El dolor afina la sensibilidad en la nota que prefieras. En re menor es todo repetitivo y con las dudas se aprende que lo que no era, lo soy con sólo dudarlo. Precisamente eso. La duda como afirmación. La duda que duele y mantiene en movimiento.
En otras palabras. El gato ama al pescado pero a la vez odia el agua que es dónde vive el pescado. Y ahí estoy, haciendo trampas para fabricarme mi propia pescadería.

3 comentarios:
Una reflexión aguda para esta hora de la matina!
un abrazo Tril!!!
La trampa como sistema termina aburriendo, aunque, de vez en cuando, meter la nariz en la pecera...
Y Do Mayor es la más usada, mola leer una partitura llena de bemoles, que al menos en el violín, complican bastante la interpretación... te obliga a poner los dedos en posturas incómodas de mantener... sin embargo, suena raro y es más divertido!
Qué bien te lo pasas en tus dudas!
Achuchones!!
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