Los que no sienten a la mujer como una potencia extranjera, ingobernable y maléfica; los que no consideran a la sociedad como un círculo erizado de espadas; los que no ven en las cosas más simples –una piedra, un boleto de ómnibus, una mancha del pantalón– el signo de la adversidad, ésos, no sé cómo pueden vivir, pero son, sin duda, los triunfadores.
Julio Ramón Ribeyro

“No puedes comprarte la felicidad, pero te puedes comprar helados, que es más o menos lo mismo”
ResponderEliminar;-D
ResponderEliminarAunque me muerda los labios, aunque a veces sienta que puedo reventar de impotencia>: triunfan los que son capaces de aplastar las cosas pequeñas que los perdedores de siempre tomamos como tesoros. Pero sigo en la cola de los perdedores.
ResponderEliminarOstrás!... mira tú que el comentario de Antonio, y la mención de los helados, me saca de la relectura y requetelectura del texto que compartes jaaaaajajaja me había quedao pillá! buscando y buscando... aparece una tarrina de capuccino y le den... cuchara al canto y a triunfar! jaaaaajajajaja
ResponderEliminarAchuchones!!!
Pues eso, Cuervo... vente, compartimos tarrina que es un tesoro para algunos ;-)
ResponderEliminarAy Darío, a mí siempre me han fascinando los perdedores. ¡Yo invito a helados! ¡Con dos bolas!
ResponderEliminarIndia: qué es la tarrina?
ResponderEliminarRosa; no me gustan los helados pero haría una excepción. Acá hay un gusto de alfajor que me parece fascinante.
Seré un amargo?
Besos, two.
Una tarrina es el recipiente donde te colocan el helado...cuando un cucurucho de galleta se te queda pequeño es lo ideal jaaaaaajjajaaja
ResponderEliminarSi te mola lo amargo... hay helado de muchos sabores, elegimos bola de algo que amarguee ;-)
La tarrina es un recipientejacuzzi para helados. Cuando se coge de más de un sabor te puede hasta sorprender.Mi primer sabor alfajor, ea!
ResponderEliminarBueno, el cucurucho es lo que más me gusta del helado.
ResponderEliminarLa tarrina se come o es plástico?
jaaaaajajaja también hay solución para eso... pedimos que nos pongan barquillos, que son rulos de galleta de oblea, lo mismo con lo que se hace el cucurucho!la tarrina suele ser de plástico, para que te la puedas llevar... paseamos mientras comemos!
ResponderEliminarEl paseo es lo que más me gusta de la salida "a por helados".
ResponderEliminarCierto!!! Voy a los barquillos que me encantan. No los recordaba.
Abrazos.
¿Y por dónde paseamos con cucucurucho, barquillo y tarrina?
ResponderEliminarMadrid?
ResponderEliminarAlgo más exótico, más pequeño y con más mar y con menos caos.
ResponderEliminarBien. Yo acato mudo. Tengo todo el mundo por conocer.
ResponderEliminarjejejejjee pues dado que soy una comodona... ¿qué tal Cádiz? ;-) uy! me conozco unos sitios de helados... y unos granizados... ooooohhhhhhh
ResponderEliminarCádiz me seduce. Lo digo de verdad, sin siquiera tener una idea. Creo que es apenas un instinto futbolero. Si, Cádiz. También me llama Sevilla. Pero tengan en cuenta que no sé nada y no quisiera aportar a una rencilla histórica de la Madre Patria.
ResponderEliminarHombre, Sevilla es tremenda, pero mar tiene poco jijijijiji bueno, fluvial hay un paseo por la rivera del guadalquivir y los microclimas que te pulverizan agua para soportar el calor en las terrazas... en cádiz podemos pasear fresquitos, sin que nos mojen, respirando fácil con una humedad salina natural... ejem, ejem... nusé si se me nota mucho los 16 años que llevo viviendo aquí jaaaaaaajajaja
ResponderEliminarEntonces, que viva Cádiz y las ínfimas cosas que nos hacen eternos. Abrazos.
ResponderEliminarjaaaajajaja parada y fonda en cádiz, pero no te preocupes, por la autopista tenemos a 45 minutos Sevilla, os llevo a verla!
ResponderEliminarAchuchones!!!!
Me hicieron sonreir un rato largo, hablo de sonreir tenuemente. Esa sonrisa que el perdedor puede esgrimir a pesar de todo. Me dejaron en la boca el sabor de algo mucho mejor que el helado. Un abrazo a las dos.
ResponderEliminarTomarse un helado en la noche Ourensana, con 0 grados de temperatura, tras haber estado retozando en las termas al aire libre de As Chavasqueiras.Con el agua hirviendo alrededor del cuerpo y la lluvia cayendo sobre nuestras cabezas. Terminar con unas copas en el bar de Los Suaves, para medio ebrios vencer al sueño y al frío, piel contra piel, en una bodega de piedra y madera sobre las aguas del Miño, negro, de tinta.....A eso le llamo yo "tomarse un helado"!!!
ResponderEliminarPor cierto, mi abuelo solía tomar helados de corte, una capa muy finita, casi anoréxica de helado, con las dos obleas cuadradas en cada lado. Debía de ser que como Darío, él prefería las obleas.
Bicos (Galicia tiene una hermosa costa para tomarse un helado, de los de siempre, of course...)
Pues ya en Sevilla, continuamos la Ruta de la Plata hasta Galicia, Vera... no problem...
ResponderEliminarPuede convertirse en un colectivo repleto de locos, no?
ResponderEliminarDirecto al manicomio de Rayuela. Prometo entrenar a mi Ruruk en lo del cálculo...
ResponderEliminarAy ay ay ay ay! es real ! maldición! estoy rodeada de seres así, lamentable ver cómo se reproducen, sin embargo, a pesar de estar en el carril de los perdedores, me siento bien, muy bien, porque no deseo nada de ese mundo paralelo. Ya lo dije muchas veces, madrugo y soy muy felíz con el solo hecho de ver dormir a mi hija en su cama, bajo un techo, tener comida y de vez en cuando (como dice Antonio) tomarnos un helado!
ResponderEliminarUn abrazo Trilce!
Pertenezco a la radical estirpe de los ganadores, nunca he pensado en que era perdedora, aún viéndolo.
ResponderEliminar"no tengo nada que perder y mucho menos que ganar"
Soy una mujer empantanada en un lugar poco habitado.
beossooooossss Trilce. !tenemos que hablar!
Gracias. Me hacéis sentir bienvenida en mi lugar. Pienso tomarme un helado en todos los lugares indicados con todos vosotros.Para parecer loquita me tengo que esforzar poco... ¡Tenemos una misión!
ResponderEliminarLola, tengo tantas ganas de verte que voy a reventar. ¿estás?