lunes, 5 de septiembre de 2011

LA SOLEDAD DE LA MULTITUD

A pesar de  las opciones que se han desarrollado para mejorar la comunicación entre los seres humanos, la realidad nos muestra cada día, y como en muchas ocasiones, que todo está siendo  diferente a lo que se esperaba: vivimos en la era de la incomunicación. Cada vez proliferan más las exposiciones personales que suelen desembocar en el desconocimiento de la persona y en ocasiones del personaje.  El problema no son las herramientas, sino la utilización  que estamos haciendo de ellas. Su desarrollo ha favorecido en la mayoría de los casos una irrealidad producida como consecuencia de que ya nadie escucha  ni se preocupa por entender. Si dejamos de entender nuestro lenguaje será inútil y terminará por separarnos. A veces enciendo el ordenador para apagar el miedo.