miércoles, 12 de octubre de 2011

TREINTA Y SIETE AÑOS Y NUNCA HABÍA TENIDO UN CORAZÓN TAN ROJO

De pequeña pensaba que los niños se hacían mediante besos, por eso los actores usaban envoltorios en las películas, para no quedarse embarazados. Iba al cine para descubrir el plástico. Lo cierto es que una vez estoy segura de que se lo vi a Bogart. Todavía no me habían contado que al baño, al amor y a la tumba se debe ir desnuda.