miércoles, 12 de octubre de 2011

TREINTA Y SIETE AÑOS Y NUNCA HABÍA TENIDO UN CORAZÓN TAN ROJO

De pequeña pensaba que los niños se hacían mediante besos, por eso los actores usaban envoltorios en las películas, para no quedarse embarazados. Iba al cine para descubrir el plástico. Lo cierto es que una vez estoy segura de que se lo vi a Bogart. Todavía no me habían contado que al baño, al amor y a la tumba se debe ir desnuda.

10 comentarios:

EMMAGUNST dijo...

No sé Tril, si entinedo "el todo complejo", pero sí sé que el título es maravilloso.

un abrazo

Amando dijo...

En la antigua Grecia, el día de su boda una joven mujer recibe de su madre el consejo «Esta noche, hija mía, además del camisón, desnúdate de ti misma».

(recibí tu ¡café-cuore! gracias)

El Joven llamado Cuervo dijo...

Tan desnuda como viniste, volverás...

El Joven llamado Cuervo dijo...

Tan desnuda que pensarás que acabas de nacer. Estarás muy bella, de seguro.

India dijo...

Entonces... la imaginación nacida de la inocencia es menos pasión que la imaginación aderezada de algo de experiencia? ;-P
Achuchones!!

Saúl dijo...

una preciosa escena cinematográfica...

Saúl dijo...

no será tu cumpleaños? si es así, un abrazo y un brindís por ello...

maryshelley dijo...

treinta y sietes años de escribir bien...y de ser un lugar al que volver.
un abrazo fuerte

Anónimo dijo...

37 años que me encantaría probar.
Lo pasé genial.

Blue dijo...

El título es maravilloso pero imagina que con 47 lo tuvieras ardiendo.
¿Eh?
Menos mal que no era cierto lo que creíamos de pequeñas pero que de un beso nazca algo tampoco es mala idea.
;-)
Besos.