Evocó un día de verano. En un claro de bosque, su amante le contó lo que serían cuando vivieran juntos. Sus palabras sonaron feas, duras y brillantes como un arpón. Escuchó admirada. Cuando aquel novio de mentira le preguntó qué quería hacer. Ella repuso sin vacilar:
─Lo que esté mejor.
─¿Cómo?─ preguntó élElla contestó:
─ No lo sé. Hay que buscarlo. No basta tener una familia, trabajo y ganarse la vida. Hay otras cosas, como vencer la mediocridad, salvar la ilusión o trepar la desidia.
─ ¿Para qué? ─ preguntó él
Y ella contestó:
─ Siempre hay que buscar lo mejor.
─ Siempre hay que buscar lo mejor.
─ ¿Qué crees que es lo mejor para nosotros? dijo él
─ No lo sé, pero habrá que averiguarlo por separado.

En la foto sale una mujer etérea como tú. que no se deja atrapar. Suerte para el que lo consiga.
ResponderEliminarHay amores pop. Que no entienden de arpas ni arpones.
ResponderEliminarUn saludo trilce.
Si entre los dos no tiene claro lo que es mejor, quizás lo mejor es disolverse
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