Nace, sé buena, crece, estudia, sé buena. Aprende la lingüística del desengaño y encuentra el amor en la página cuarenta y cuatro del diccionario, pero se buena. Conoce a un buen chico, conviértete en mutante, rompe con él, sé capaz de conmoverte. Conoce a más chicos, intenta ser mala. Descubre que la vida es llanamente aburrida. Desordénate, pero vuelve a ser buena. Haz las cosas que los demás esperan de ti. Rodéate de gente con jersey de pico, militan en el tedio de la rutina y son buenos. Riéte con tus amigas por ser distintas, mientras aceptáis simples planteamientos de vida como asas de cubo, tenéis que ser buenas. Renuncia a tus ideales, bucea en las estadísticas, traga. Aprende nombres nuevos, ideas nuevas, mientras intentas olvidar, los buenos siempre saben olvidar. Busca anclajes, profundiza en ellos, saca la cabeza y las ideas de tus trabajos de mierda, de vez en cuando respira. Sonríe y sé buena. Las arrugas llegan antes al sueño que al rostro y tienes que tener buen aspecto, porque, con el tiempo descubrirás, que aunque busques otras opciones, el mundo pertenece a los banqueros, a los que plantan mierda y florece, a los que nunca quisieron ser buenos.

I like it
ResponderEliminarrefitolero mío...
ResponderEliminar"Las arrugas llegan antes al sueño que al rostro". Me impactó esta frase. ¿Y si el rostro de nuestros sueños se convierte en el retrato de Dorian Gray? ¿Y si toda nuestra decepción, nuestra amargura, nuestros odios, frustraciones, la niña mala reprimida, etc, van a parar a nuestros sueños, si nuestros sueños envejecen, se marchitan, se pudren, no es síntoma inequívoco de nuestra vejez, de nuestra podredumbre? Ay, me quedo pensando....Muy bueno. Besos
ResponderEliminarSin embargo yo creo que las cosas buenas están reservadas para los valientes.
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