Los momentos decisivos no suelen presentarse con nitidez. Además, hay situaciones que parecen determinantes, pero no lo son. La mayoría de las personas, tan sólo, tienen una historia que contar; otras ni tan siquiera eso. Sólo un instante puede tener la fuerza necesaria para articular un nuevo eje conductor en la vida de un individuo.

Ese instante es de las cosas a las que más temo. Un no en lugar de un sí y ya nunca más será aquello que, tal vez, debería haber sido. ¿No es terrible?
ResponderEliminarPensé en Borges, y en ese único instante definitivo que marca y en la que se puede leer toda la historia de un hombre...
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