jueves, 15 de noviembre de 2012

CADA MAÑANA ES OTRO DÍA

"Pasados los treinta años, todo el mundo se protege: después de algunas penas de amores, las mujeres huyen del peligro, y salen con idiotas mayores y tranquilizadores, los hombres ya no quieren amar, se tiran a lolitas o a putas; todos se cubren con un caparazón: no quieren volver a ser ridículos, ni desgraciados. Echan de menos la edad en que el amor no les hacía daño. A los dieciséis años salían con chicas y las abandonaban, o ellas te dejaban a ti sin el mayor problema, en dos minutos estaba todo arreglado. ¿Por qué todo se vuelve tan importante más adelante? Por lógica, debería ser a la inversa: dramas en la adolescencia y ligereza en la treintena. Pero no es el caso. Cuanto mayores nos hacemos, más delicados nos hacemos"

13,99 F. Beigdeber

A veces nos vendría bien en días con tanta información desinformada  un alka-seltzer existencial. Una píldora enorme del tamaño de un tapacubos de automóvil, que disuelta en agua, elimine el malestar producido por todas las percepciones excesivas de la vida.