domingo, 25 de noviembre de 2012

CAMINANDO


Desde el pasado 23 de noviembre hasta el próximo 28 de diciembre en Utopic Gallery estará Caminando la exposición del pintor Gustavo Manzano. Es una maravilla que recomiendo absolutamente.  Además la mitad de la venta de los cuadros  de esta exposición  estará destinada a Funciona, (centro de desarrollo integral para personas con discapacidad en Nicaragua) 


Viajar es una aventura siempre, una promesa  de cambio, un tal vez sin fronteras lleno de posibilidades. Gustavo Manzano presenta en esta exposición la experiencia personal de su viaje por Latinoamérica: hace un año tuve la necesidad personal de dar un giro radical a mi vida y el viaje funcionó como transición natural hacia una nueva etapa.






En CAMINANDO se suceden lugares e imágenes que en una fracción de segundo se meten en nuestra piel, encontrándonos con el encanto de lo desconocido, las promesas y las decepciones, la libertad y la nostalgia, la empatía de sentir a través de una mirada llena de humildad y emoción contenida.

Visité países muy pobres habitados por gente que mostraba una tristeza heredada. Muchos trabajan desde niños consiguiendo apenas subsistir, sin embargo, te ofrecen lo poco que tienen, abren sus casas y te hacen sentir bienvenido. El color es el protagonista de sus costumbres. Ropas, fachadas y cultos, generan sorprendentes contrastes que me provocan reflexiones sobre la psicología y simbología del color, impresiones sobre el ser humano, sobre la vida en sí misma.




Crear, viajar e imaginar son tres invitaciones a lo mismo; tres modos de irse a otra parte, a lugares que no siempre entendemos, que muchas veces nos gobiernan con sus imprevistos. Viajamos a través de la obra del pintor por paisajes y pueblos exóticos, pero sobre todo nos detenemos en semblantes de personas desconocidas con  intensos rostros  que cuentan que la vida va en serio.


El pintor a través de sus cuadros analiza en profundidad los espacios que visita. Descubre de manera precisa la vida de los aldeanos, se acomoda en los mismos lugares y  se aplica el ritmo de vida de los que le rodean. Sus retratos y paisajes muestran la atracción por los caminos desconocidos, la intensa introspección hacia los sentimientos de los paisanos que se encuentra: la gravedad de sus rostros, la profundidad de sus miradas, la naturaleza desbocada de la nostalgia. Y en toda su obra la misma sensación: sentir como la vida fluye en cada pincelada, y todo, el sol, el cielo, las calles y la gente conspira a favor de una visión contenida y apasionada de la existencia.

Se viaja para poner la vida sobre el manto de la fantasía, que ese precioso manto, como esta exposición no deje de acompañarnos nunca...