lunes, 12 de noviembre de 2012

IVÁN SOLBES: BUSCANDO EMPLEO

 
 
Iván Solbes es ilustrador y en la actualidad desarrolla un idea preciosa. Iván dibuja a gente desconocida que se acerca a su estudio. Mientras intercambias anécdotas e impresiones te convierte en dibujo. Es fantástico encontrar a personas así, que convierten la crisis en un trampolín para buscar nuevos proyectos y mejorar en su trabajo. Simplemente por el placer de hacer las cosas mejor. Pasé una tarde genial, gracias.

Todos sus retratos están en facebook, en su página Iván Solbes, Ilustrador. Animo a todos a pasaros por allí y curiosear en los retratos y en las historias.  Si os apetece que os dibuje, contarle un poco vuestra vida y formar parte de esta idea tan bonita podéis hacerlo enviándole un mail, el único requisito es que viváis en Madrid:
 
Venid a verme, os dibujo y me contáis vuestras cosas. Tengo un cuaderno de 100 hojas que hay que acabar lo antes posible para empezar otro. ivan@ivansolbes.com 
 
Su proyecto BUSCANDO EMPLEO está teniendo gran repercusión en los medios, no paran de hacerle entrevistas. ¡Enhorabuena, Iván! En tiempo de crisis siguen funcionando las buenas ideas.
 
 
"Me llamo Iván solbes y soy ilustrador. Como a cualquier ciudadano de a pie la crisis que llevamos sufriendo varios años me ha afectado y ha cambiado radicalmente mi entorno laboral y mis espectativas, especialmente en 2012. Ha sido a lo largo de este año cuando me he dado cuenta de que hay que volver a empezar casi desde cero y buscar alternativas e ideas para esta nueva época. Elaboré una larga lista de proyectos, desde temas puramente técnicos (instalar el último sistema operativo, aprender a manejar los programas en sus últimas versiones, hacer una nueva web) o los más creativos. Entre medias, el que a continuación presento, “Buscando Empleo”:
Quiero perfeccionar mi técnica como dibujante y para ello necesito practicar todos los días un rato. Necesito soltura, rapidez, limpieza y afinar en los parecidos. Si llego a cierto nivel técnico se me ocurren muchas posibilidades laborales. Así que propongo un intercambio, uno de esos trueques tan populares en esta época: tú me pides cita, vienes un ratito a mi oficina, hablamos, te sientas, yo te dibujo, y luego publico el retrato en mis redes sociales (Facebook, Pinterest, Twitter, Instagram, etc) acompañado del texto y los links que tú me des. Si eres desempleado, buscas trabajo y quieres mostrar tu CV y contactos, eres bienvenido. Si tienes empleo pero tienes una iniciativa, un plan, una idea, estás desarrollando un proyecto y quieres mostrarlo, bienvenido igual. Y si estás en los dos casos, igual de bien. Necesito oír buenas noticias, gente animada, con ganas de plantear ideas, colaborar con proyectos, todo encaminado a pasar página y comenzar una nueva época más justa y colaborativa.
Esta es mi pequeña aportación de la que espero que todos salgamos de alguna manera beneficiados. Así la he comenzado y no sé cómo la terminaré, por ahora dibujo a una o dos personas todos los días y noto que mi ojo y mi mano funcionan mejor que hace un mes."
 
Y ésta soy yo:

Soy RosaAliaga, Trilce o ReinaliaNinguna y a ninguna de las tres nos gusta describirnos. Cuando tenga claro lo que soy me voy a morir del disgusto, así que mejor no progresar hacia ninguna verdad absoluta.


Puedo ser una ficción imperfecta...o una verdad con tropiezos; o una bolsa reciclada con un enredador de tedios. Si no escribo tengo la sensación de que me disuelvo. Nunca he sabido cual es el precio del rescate para que me devuelvan a la realidad. Además, siempre he tenido claro que aunque sea un pez, yo también quiero una bicicleta. Qué es más ¿un inspector o un comisario? Da igual, porque a veces tiemblo, sobre todo cuando me emocionan. Hoy, por ejemplo, Iván con este proyecto tan bonito, que me convierte en dibujo en el que se adivina un poco mi fondo de color tirando a tímida.


A veces me pierdo en ilusiones que no quieren bailar conmigo, pero entonces descubro que lo que más me gusta en el mundo es estar en el lugar inadecuado en el momento inoportuno y sentirme como un donut encima de la tapa de un wáter; es entonces cuando me entran ganas de escribir y soy feliz.