SUICIDIO O MORIR DE ERROR
Antes de estrellarse contra el suelo, la miró con asombro. Saltaremos juntos - le había asegurado la bella bellísima- . Una. Dos. Y tres. Y él se precipitó. Y la bella bellísima le soltó la mano. Y desde lo alto, asomada bellísima en azul, le juró que le amaría hasta la muerte.
DULCE CHACÓN

Raro es que dos salten a la vez. Milagro, te diría...Bico
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