martes, 22 de enero de 2013

AMOR Y BASURA

Kafka no sólo huía de sus aflicciones a través de la escritura, sino que vivía gracias a ella. Para él, escribir era como una plegaria: así dice en una de sus pocas afirmaciones sobre lo que representa para él la escritura. Pero ¿ qué es una plegaría?  ¿Qué significaba para él, que creía tan poco en cualquier dios revelado y aceptado por el común de las gentes? Es probable que para él consistiera en un medio de confesión personal. Con la plegaria nos dirigimos a alguien cuya existencia e incluso cuya lengua tan sólo intuimos. Es posible que esa sea la esencia o el sentido de la escritura: hablamos de lo más íntimo en un lenguaje que va dirigido tanto a los otros humanos como a alguien que está por encima de nosotros y que por medio de una especie de eco o reflejo, anida también en nuestro interior. Ese lenguaje no va dirigido a aquel que no es capaz de ver u oír en su interior algo que lo transciende hasta alcanzar las profundidades del universo: la literatura no está hecha para él.

IVÁN KLÍMA (Amor y basura)