jueves, 4 de julio de 2013

¡JUMP!

A menudo dicen que el amor es un queso gigante que actúa como un aparato magnético. Todos  queremos  nuestra porción. El  enorme queso  funciona como un imán al que intentamos adherirnos. En ocasiones nos llenamos de magnetismo e intentamos que las emociones que sentimos  se fundan en nuestra piel.  Algunas parejas quedan atraídas y prendidas  para siempre, otras son expulsados y lanzados hacia el extremo opuesto: el odio.


La vida es tan sólo  un cúmulo de matices. Cuando un corazón se abre, otro se cierra. Justicia divina o mala suerte según el lado magnético que te toque.