A menudo dicen que el amor es un queso gigante que actúa
como un aparato magnético. Todos queremos nuestra porción. El enorme queso
funciona como un imán al que intentamos adherirnos. En ocasiones nos
llenamos de magnetismo e intentamos que las emociones que sentimos se fundan en nuestra piel. Algunas parejas quedan atraídas y prendidas para siempre, otras son expulsados y lanzados hacia
el extremo opuesto: el odio.
La vida es tan sólo
un cúmulo de matices. Cuando un corazón se abre, otro se cierra.
Justicia divina o mala suerte según el lado magnético que te toque.

Yo quiero todo el queso...
ResponderEliminar