miércoles, 14 de agosto de 2013

¡LEVANTA!

Lo bueno de verdad es el principio porque a continuación comienza el final.

2 comentarios:

  1. Permítame que remarque lo que antes esbocé sobre la ambiguedad de la norma, la necesidad de que sea ambigua. Lo son los mensajes de la Esfinge. ¿Qué hacer después de uno de ésos mensajes enigmáticos? Lo mejor es no hacer. La ambiguedad es fundamental para el logro de los propósitos pedagógicos de la función mítica.

    Carlos Castilla del Pino
    El mito de la conciencia culpable

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