Isabel se siente
muy poco especial por eso la gente con manías le resulta encantadora. Suele
copiar taras de los demás. Allá donde ve un atisbo de genial locura, va ella y
se lo lleva consigo. De este modo copió la manía de su amigo Carlos de encender
el secador antes de dormir (pues el sonido metálico le relaja), de Fernando
ordenar sus cactus en fila india en el sillón, de Claudia se guardó que siempre tenía que
ir vestida con los tonos de la esvástica: rojo, negro y blanco. Ésta última
manía le ha provocado verdaderas obsesiones y ha llegado a comprarse fulares rojos y pendientes
por el camino para llegar impecable a algún sitio en el que no le suele esperar
nadie. Una vez consiguió que le abrieran una tienda a las nueve y media de la
noche y todo. Como le gusta el color rojo, se hizo de Vodafone; por su color y
por su positivo slogan… ¡Vive la vida, vive Vodafone! No le dan muchos besos
pero suele dejar su huella dactilar y un boquete jodedor en los productos
cosméticos ajenos. Esta última manía, no sabe decir exactamente a quien se la
ha copiado pero piensa que su futura pareja tiene que ser, sin duda, amante de
dicha práctica.

Curioso texto. Se lee placenteramente y con una sonrisa. Bicos
ResponderEliminarCoincidir en las manías es dificilísimo, jaja.
ResponderEliminarCon lo del secador me has recordado a una de mis hijas cuando tenía meses, con sólo escuchar el secador se quedaba dormida. NO hace falta que diga que lo usé muchas veces con el pelo seco ¿no?, jaja.
Besos, Trilce.
Si me sale una cantante tan bonita como tu hija, ¡enciendo un aspirador, Blue!
ResponderEliminarJajaja, gracias.
ResponderEliminarSí, era esa misma la que se dormía con el secador.
Besos.