viernes, 22 de noviembre de 2013

ORGULLOS SECRETOS

"Querer ser optimista está bien, sobre todo porque molestas menos a los demás, pero parece bastante obvio que la vida no es precisamente un camino de rosas. Por otro lado, el pesimismo sin más, crónico, encerrado en sí mismo, sin grandeza, el del amargado o el del acomplejado, el que no surge por la fascinación y la perplejidad y el horror que supone vivir, tampoco aporta nada. La alegría, en cambio, suele ser oxigenante, es un regalo desinteresado que recibimos y damos, un magnífico regalo, me apunto a la alegría. Cioran, Leopardi, Montaigne y otros (autores, artistas, cineastas, o, qué sé yo, buenos conversadores de a pie, creadores anónimos de momentos excepcionales, gente no tan corriente), me producen una alegría intelectual, ganas de vivir y, por qué no, cierto orgullo secreto (muy muy secreto) de pertenecer a la especie humana."

 Nicolás Casariego