miércoles, 30 de enero de 2013

LA ÚLTIMA ENTREVISTA FUE TRISTE

 
Yo esperaba una decisión imposible:
que me siguieras a una ciudad extraña
donde sólo se había perdido un submarino alemán
y tú esperabas que no te lo propusiera.
Con el vértigo de los suicidas
te dije: « Ven conmigo» sabiéndolo imposible
y tú -sabiéndolo imposible- respondiste:
«Nada se me perdió allí» y diste la conversación
por concluida. Me puse de pie
como quien cierra un libro
aunque sabía -lo supe siempre-
que ahora empezaba otro capítulo.
Iba a soñar contigo -en una ciudad extraña-,
donde sólo un viejo submarino alemán
se perdió.
Iba a escribirte cartas que no te enviaría
y tú, ibas a esperar mi regreso
-Penélope infiel- con ambigüedad,
sabiendo que mis cortos regresos
no serían definitivos. No soy Ulises. No conocí
Itaca. Todo lo que he perdido
 
"Inmovilidad de los barcos" 1997 Cristina Peri Rossi

lunes, 28 de enero de 2013

YO ESTUVE ALLÍ



Hoy compartimos es un grupo de bloggers que se juntan todos los meses para postear un tema en común. Cada blog lo desarrolla desde su estilo personal.  El tema de este mes es Yo estuve allí.

Charles Lindbergh fue el primer hombre en cruzar el Atlántico desde Nueva York a París en un monoplano llamado The Spirit of St. Louis.

El 8 de mayo de 1927, doce días antes de la épica hazaña de Lindbergh, dos hombres trataron de escribir también su historia, de alguna manera lo lograron, pero no como pretendían. Charles Nungesser y François Coli despegaron desde París en un biplano llamado L'Oiseau Blanc. Iban a ser recibidos en la Estatua de la Libertad con una gran celebración. La multitud de Nueva York nunca les vio llegar.

Nunca sabremos lo que sucedió. Se barajó la posibilidad de que el Oiseau Blanc se estrellara en el Atlántico debido a una tormenta. Sin embargo, algunos testigos afirmaron que habían oído el biplano en Terranova y en Maine. Se divulgaron rumores durante años. En 1930 encontraron algunas piezas y se especuló sobre la posibilidad de que fueran del motor del avión, pero no pudo probarse.

La primera vez que oí hablar de L'Oiseau Blanc era bien pequeña y fue en la tele, en un programa de la BBC que me encantaba “Misterios sin resolver”. Hasta hoy no hay ni rastro de Charles Nungesser, Françoise Coli y su pájaro blanco.

La desaparición de este avión fue considerado el mayor misterio en la historia de la aviación moderna. Lindbergh no hubiera hecho historia doce días más tarde. Probablemente nadie se acuerda de ellos, pero yo nunca les he olvidado, vuelan todos los días entre mis fracasos personales, grandes misterios sin resolver.
 
Hay un monumento conmemorativo en el aeropuerto de Le Bourgel, en honor a Lindbergh, Nungesser y Coli con la siguiente frase: "A ceux qui et celui qui tentérent acomplit" ("A los que lo intentaron pero no sucedió").

 

Obviamente yo no estuve allí, pero siempre me han fascinado todas esas personas  que en algún momento    intentaron alguna proeza que al final no sucedió, porque a mí me ha sucedico,  yo estuve allí y probablemente volveré a estar muchas veces porque no voy a dejar de soñar y crear proyectos nuevos.


Me gustaría mucho que os pasarais por los demás blogs de Hoy compartimos:





martes, 22 de enero de 2013

AMOR Y BASURA

Kafka no sólo huía de sus aflicciones a través de la escritura, sino que vivía gracias a ella. Para él, escribir era como una plegaria: así dice en una de sus pocas afirmaciones sobre lo que representa para él la escritura. Pero ¿ qué es una plegaría?  ¿Qué significaba para él, que creía tan poco en cualquier dios revelado y aceptado por el común de las gentes? Es probable que para él consistiera en un medio de confesión personal. Con la plegaria nos dirigimos a alguien cuya existencia e incluso cuya lengua tan sólo intuimos. Es posible que esa sea la esencia o el sentido de la escritura: hablamos de lo más íntimo en un lenguaje que va dirigido tanto a los otros humanos como a alguien que está por encima de nosotros y que por medio de una especie de eco o reflejo, anida también en nuestro interior. Ese lenguaje no va dirigido a aquel que no es capaz de ver u oír en su interior algo que lo transciende hasta alcanzar las profundidades del universo: la literatura no está hecha para él.

IVÁN KLÍMA (Amor y basura)

jueves, 3 de enero de 2013

AÑO NUEVO

En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido de la vida: sigue adelante.
ROBERT LEE FROST