El recuerdo más
preciso de mi niñez es la textura de la
barra de La Bobia. Pasaba la mano por ella con un deseo de pertenencia eterno. Era mi hogar, el lugar al que quería pertenecer. Y aquel olor, el
olor de aquellos adorables despojos humanos incapaces de dormir, me hacía sentir
en casa. Recuerdos inexplicables que se adhieren como tatuajes a la piel y
jamás se olvidan, el tacto de la barra de La Bobia y mi fascinación por todo lo
que allí sucedía.
No había más sonido que
el de la conversación que se elevaba con el humo por encima de nuestras cabezas.
El elemento más sustancial del bar no era la bebida que allí se ofrecía sino el
ambiente que creaban todas aquellas personas con sus conversaciones y risas. Salomé,
El Indio, Raiworld, El Marqués Pedanti, Pipa, Trotepota, Violeta Voladizo, Merri La Maga, Ernetti, Las Youngs y
la auténtica PacaMalón con aquella filosofía tan suya, tan auténtica:
― Eres muy guapa, nena, ―
decía moviendo sin parar sus manos de uñas infinitas y esmaltes imposibles―así
que ya te vas a espabilar pronto para ganar dinero, porque sin dinero nena… no
coche, no chorbos, no vicio, no rímel y billete directo a la mierda. Como yo,
que estoy tiesa. Voy a esnifar un poquito de esmalte. No te invito que eres muy
joven para lo bueno ¡Estoy histérica! Por favor, mátame cuando vuelva.

Creo que debes cambiar algún personaje. Para estar apoyados en la barra del bar me pegan más como despojos humanos Chase Henry o Taylor el diácono que Ernetti. :-D
ResponderEliminarJajajaja. Ernetti era uno de los fijos, lo sé que me lo han contado
ResponderEliminarMe encanta ver distintos personajes de diversos programas o series y por eso en general uso mi tiempo en internet para buscar estas cosas. Ultimamente no tengo mucho tiempo para ver, ya que debo aprender logaritmos porque tengo que dar un difícil examen la semana próxima
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