martes, 1 de abril de 2014

SI QUIERES SABER LO QUE TE GUSTA DE VERAS, TIENES QUE VOLVER A LOS DIECISÉIS

Aquel año fue en el que pasaron todas las cosas que me cambiaron. En mi vida anterior solo habían existido las quejas banales carentes de peso y significado. En aquel tiempo descubrí que podían suceder cosas malas de verdad. Mal de todos, consuelo de tontos; pero éramos tantos, que todo era normal...

Muertos de asco en empleos sin futuro, sin blanca, ancianos prematuros, todos los sueños hipotecados. Madrugar para traicionarse así mismo una vez más. 

Fue el año en el que descubrimos que no íbamos a ser grandes artistas plásticos ni ídolos pop, ni famosas escritoras ni nada de nada. Nos tragamos de golpe la píldora conceptiva de realidad.