viernes, 28 de febrero de 2014

CONFIESO QUE SOY UNA DROGADICTA DE MÓVIL


Leo continuamente a Kiko Amat este mes, y cuánto más le leo más me gusta. Su blog es fantástico y lo recomiendo, y sus libros y sus artículos... Aquí un artículo muy interesante sobre como nos afectan las nuevas tecnologías (que ya no son tan nuevas).

jueves, 27 de febrero de 2014

LUGARES EMBLEMÁTICOS

El recuerdo más preciso  de mi niñez es la textura de la barra de La Bobia. Pasaba la mano por ella con un deseo de pertenencia eterno. Era mi hogar, el lugar al que quería pertenecer. Y aquel olor, el olor de aquellos adorables despojos humanos incapaces de dormir, me hacía sentir en casa. Recuerdos inexplicables que se adhieren como tatuajes a la piel y jamás se olvidan, el tacto de la barra de La Bobia y mi fascinación por todo lo que allí sucedía.

No había más sonido que el de la conversación que se elevaba con el humo por encima de nuestras cabezas. El elemento más sustancial del bar no era la bebida que allí se ofrecía sino el ambiente que creaban todas aquellas personas con sus conversaciones y risas. Salomé, El Indio, Raiworld, El Marqués Pedanti, Pipa, Trotepota, Violeta Voladizo, Merri La Maga, Ernetti, Las Youngs y la auténtica PacaMalón con aquella filosofía tan suya, tan auténtica: 


― Eres muy guapa, nena, ― decía moviendo sin parar sus manos de uñas infinitas y esmaltes imposibles―así que ya te vas a espabilar pronto para ganar dinero, porque sin dinero nena… no coche, no chorbos, no vicio, no rímel y billete directo a la mierda. Como yo, que estoy tiesa. Voy a esnifar un poquito de esmalte. No te invito que eres muy joven para lo bueno ¡Estoy histérica! Por favor, mátame cuando vuelva.

miércoles, 19 de febrero de 2014

martes, 18 de febrero de 2014

COREOGRAFÍAS SIN MÚSICA


La literata cansina aprende logaritmos y estudia constelaciones familiares. No sabe lo que se siente al escribir cinco páginas seguidas y jamás ganó un premio ni un euro ni un reconocimiento por escribir.  Suele tener ataques de ansiedad cuando se ducha y sale del baño respirando como los peces. Vive sola con amantes fantasmas que no son capaces de reconocerla. Escribe relatos sobre gente que tienen trabajo y dinero para comprar mundos felices. Nada de lo que cuenta es atractivo. Su ficción es como el mundo: absurdo y corrupto. No puede mirar por la ventana, porque vive en un piso interior pero toma té de hierbabuena y se siente estrafalaria cuando observa su piel con escamas. Por las noches se cuenta historias mediocres mientras invoca a un novio a través de una inicial. Cuando por fin le llega el sueño nota como huele a tréboles. Ninguno es de cuatro hojas.

sábado, 15 de febrero de 2014

HACERLOS BUENOS...


"Además no cuento con ese fuerte lazo que dicen que une a los hombres con el futuro mediante los hijos que llevan su nombre y su honor, y debo de desearlo quizá menos aún, puesto que son tan deseables. Estoy demasiado apegado al mundo y a esta vida por mi mismo. Me contento con estar en manos de la fortuna solo en aquellas circunstancias propiamente necesarias a mi ser, sin ampliarle por otro lado la jurisdicción sobre mí; y nunca he considerado que estar sin hijos fuera un defecto que tuviera que hacer la vida menos completa y menos satisfactoria. Los hijos pertenecen a las cosas que no tienen mucho por lo que ser deseadas, en especial en estos tiempos en que sería tan difícil hacerlos buenos."

MONTAIGNE

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Y LAS TÍAS DE QUÉ HABLAMOS?

Tíos. Todos esos tíos. Todo el día juntos, fabricándose corazas para que no les hicieran daño. Como una pandilla de armadillos: pétreos por fuera, pero las entrañas tan blanditas...

Se me acaba de ocurrir un ejemplo, bastante triste, para definir una microsociedad adolescente de tíos; año 1987, siete de la tarde en casa de una de mis primeras novias, habiendo perdido la virginidad unos meses antes con otra de mis primeras novias. Haciendo fruki-fruki al lado de una ventana que daba a la calle donde estaba el bar al que íbamos a beber, dónde había quedado con todos mis amigos. Y yo, allí, haciendo fruki-fruki por fuera, tocando (con poca pericia) los sitios que se suponía que me correspondía tocar, pero por dentro pensando: A ver si acaba rápido esto, que me esperan los colegas.

"A ver si se acaba rápido esto"

Bueno, eso sí es triste.

Decididamente, no pedí ser así. Salió. Salió así.

Tíos. Hablando de tíos. Siempre tíos. Qué le voy a hacer.

Mil violines. KikoAmat

miércoles, 5 de febrero de 2014

UN HOMBRE


"Luego pensé que nunca aceptaría a un hombre a menos que fuera alguien con el que realmente pudiera estar, alguien capaz de ser mi mejor yo. Un hombre en cuyos pensamientos, impresiones y sentimientos yo pudiera habitar sin el menor esfuerzo y regresar a mi misma sin ningún tipo de problema."

HELEN OYEYEMI- El señor Fox. Ed.Acantilado.