jueves, 11 de febrero de 2016

EL MUNDO QUE NOS MERECEMOS


Thomas Frank dice que las élites adoran las revoluciones que se limitan a cambios estéticos...¿tenemos el mundo que nos merecemos?

La cultura indie, hipster y gafapasta se basa en comprar. Es verdad que los productos son distintos a los habituales: digamos comida orgánica, ediciones limitadas en vinilo y lámparas retro, pero al fin y al cabo lo que te define es el consumo. En realidad, lo hipster es una puesta al día de la mentalidad de los pijos de los ochenta. Por eso Alaska y Mario Vaquerizo hablan el mismo lenguaje que su amiga Carmen Lomana, aunque a unos les gusten los Ramones y a otra las rancheras.
No eres superior a nadie por haber pasado un año en Berlín, leer a Foster Wallace y escuchar antifolk. Es cierto que hemos ganado en variedad de estilos de vida, pero no de posturas vitales, ya que sigue mandando el individualismo y el consumismo. Ser una persona culta, consciente y sofisticada requiere mucho más esfuerzo que el de usar tu tarjeta de crédito. En gran parte, los hipsters son una versión 2.0 de los yuppies, con mucho menos dinero pero igual de narcisistas” Lenore