Ha sido establecido científicamente que las mujeres no pueden volar, su cabeza tiende a innumerables y grandiosas fantasías y sus alas son demasiado pequeñas para soportar tanto anhelo. Según las estadísticas sencillamente no pueden volar, pero nadie se lo ha dicho a mi hija. Prometo decirle cada día todo lo contrario.
Olivia volará...
